Esta vez si fue epopeya pero con fútbol. Fueron héroes jugando a la pelota. Es que en esta semfinal del Mundial de Estados Unidos, Argentina era punto y terminó siendo banca. Lo ganó con la personalidad y esa garra de esta versión 2026 que lo había sacado adelanto con Cabo Verde, Egipto y Suiza pero ante Inglaterra, lo llenó de fútbol, con esa versión del campeón 2022. Una mezcla perfecta que quiso Dios aparezca justo antes de esa gran final que en España ya dan por ganada.
Un primer tiempo con el libreto de no desordenarse, de no darle espacios al poderoso ataque inglés. Argentina intentó hacerse sólido desde esa postura, con Julián Alvarez replegado, con el descomunal laburo de Simeone por la derecha, en un acierto de Scaloni. No pasó demasiado en esa primera parte y la mitad de la semifinal estaba ya jugada.
Pero claro, todo junto llegó en el complemento. En 45' minutos que dieron todo. Que devolvieron al campeón, al fútbol del campeón, a este Mundial 2026. Empezaron a jugar todos. Enzo, Mac Allister, Paredes, todos. Messi se tiró a la derecha, empezó a volver en el tiempo y Argentina se encendió. Pero claro, jugando así era demasiado fácil y llegó ese gol inglés, inmerecido y atemporal, que puso a prueba el tremendo amor propio del campeón.
Y el desafío fue ir a jugarse la vida. Como cada día en este bendito país. Con el corazón en la mano pero con fútbol, con aquel juego del campeón 2022. Argentina lo atropelló, le metió dos tiros en los palos, lo revolcó a Pickford y era solamente, una cuestión de tiempo.
Ante Egipto fueron 13' para volver del infierno, ahora contra Inglaterra fueron apenas 6'. Enzo calló bocas con ese remate, el cuatro de su serie personal para empatarlo. Y claro, quedaba aire, sobraba fútbol. Argentina fue a buscarlo. Le tocó al 10 armarla y con la que menos maneja, su derecha, para ponerle la pelota en la cabeza al goleador Lautaro. No fue misión imposible. Fue convicción.
El campeón esta en la final. Ellos mismos dijeron que la iban a la defender, que a la Copa no se la quitarán asi nomas. Y en una semifinal, tal vez en el momento más indicado, Argentina encontró esa mezcla perfecta entre el campeón modelo 2022 con este 2026 para ser finalista.