El reloj marca las 12:30 y el centro sanjuanino, habitualmente caótico a esta hora, experimenta una metamorfosis frenética. No es un día cualquiera. Hoy la Selección Argentina se juega el pase a los cuartos de final del Mundial ante Egipto, y los sanjuaninos lo saben. La premisa es una sola y se repite en cada esquina: llegar a casa antes del pitazo inicial.
Las paradas de colectivos sobre la Avenida Córdoba o Libertador, calle Mitre o cualquier otra lucen desbordadas. Las miradas no apuntan al horizonte buscando el cartel de la línea correspondiente, sino a las pantallas de los celulares, controlando los minutos que faltan para el partido.
"Le pedí salir quince minutos antes a mi jefe y me gambeteó la última media hora de laburo. Ahora el tema es que el RedTulum pase rápido, porque si no me agarra el primer tiempo arriba del micro", cuenta entre risas y nervios Carlos, un empleado de comercio que espera el colectivo para ir hacia Chimbas.
Matías es carnicero es "voló" del negocio a las 12.15: "Mi patrón es más futbolero que yo, así que fue fácil que me dijera de salir antes. Ahora debo llegar rápido"
En las calles, el panorama es similar. El cruce de la Avenida Ignacio de la Roza y Las Heras es un hervidero de bocinas. Motos que esquivan autos con banderas albicelestes atadas a los espejos y taxistas que sintonizan la previa en la radio a todo volumen, compartiendo el análisis táctico con los pasajeros que suben apurados.