El joven brasileño que hace una semana le lustró los botines e hizo reverencias a Lionel Messi en un entrenamiento abierto al público, burló ayer la seguridad en Ciudad do Galo pero fue detenido antes de llegar a saludar a su ídolo. Denilho, como conocen a este joven en su barrio, a unas pocas cuadras del estadio Independencia del América de esta ciudad, saltó una de las vallas de seguridad ubicadas en el ingreso al predio y corrió con la intención de llegar hasta donde se encuentra el hotel en el que concentra el seleccionado, pero fue interceptado por la seguridad a metros de la sala de conferencias. El joven brasileño tomó notoriedad hace una semana al saltar el blindex que separaba las tribunas del campo de juego del estadio Independencia, en el entrenamiento público que realizó el seleccionado. En esa oportunidad, le hizo reverencias y frotó los botines de Messi, quien lo saludó afectuosamente.

