Junto a Juan Curuchet, en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008; Walter Pérez, llegó a la cúspide de su carrera como ciclista. Ganaron la medalla dorada de Madison, prueba en la que un par de años antes también se habían coronado campeones mundiales. Ahora, a los 48 años, y con toda una vida dedicada al ciclismo, es quien comanda el cuerpo técnico de los seleccionados nacionales de pista, que también componen Daniel Capella, Martín Ferrari, y el sanjuanino Emiliano Fernández.
Nadie mejor que él, con toda su experiencia a cuestas para hablar del nuevo ‘Vicente Chancay’. "Es magnífico", fue la primera expresión que exclamó, cuando se lo consultó. "Conozco la mayoría de los velódromos del mundo, y puedo decirte que ninguno, salvo el de Moscú, que tiene una pista más larga, de 333 metros; es más grande. Aparte de ser una belleza es espectacular", confesó.
Y, fundamentalmente sobre la pista comentó que se bajarán los tiempos realizados en la concentación realizada hace dos semanas en Rafaela. "Estamos en la puesta a punto, con respecto a los registros, se bajarán en unos dos segundos en las pruebas más largas, y en un segundo en las más cortas, como la velocidad. Si hacíamos 11,9s acá estaremos en 10.4, que es un tiempazo".
Posteriormente mientras consultaba con sus compañeros del cuerpo técnico que materiales utilizar para el entrenamiento de las chicas, agregó: "Mañana (por hoy) vamos a ver, seguramente cuando prendan la calefacción, la pista, al estar más caliente se pondrá más liviana, porque hoy aún está fría. Entonces, va a levantar toda temperatura y también estamos evaluando el cambio que puede haber en las multiplicaciones. Posiblemente tengamos que utilizar un diente más en el plato, porque si hay mayor temperatura la pista se pondrá más rápida. Estamos en eso, en intentar pulir todos los detalles para llegar a la competencia en la mejor posible en todos los aspectos".
Finalmente, Walter, lamentó no haber tenido más tiempo para entrenar en flamante velódromo sanjuanino. "Nos hubiese gustado estar un mes antes entrenando acá, porque cambia muchísimo trabajar en una pista de cemento y abierta, a este tipo de velódromo donde no tienes viento y la pista es mucho más liviana, pero las cosas se dieron así, y hay que aceptarlas y adaptarse".

