Con la tranquilidad de estar ya en los octavos de la Libertadores y con un equipo plenamente titular, Racing mostró en Mataderos amplia superioridad en el juego sobre Nueva Chicago, al punto que tuvo una decena de chances clarísimas para marcar, pero todas las desaprovechó y se marchó con el escaso rédito de un empate a cero. Además de las fallas en las definiciones de sus delanteros, gran mérito tuvo el arquero Alejandro Sánchez, otra vez figura, al igual que la noche del domingo anterior, responsable de otro cero en La Bombonera. En el debe, Chicago sigue sin ganar desde que volvió a Primera División y está hundido en la tabla de promedios. Racing dejó pasar la posibilidad de acercarse al lote que comanda el torneo.

