Cuando todo indicaba que la reanudación del fútbol era un hecho, una diferencia en el acta complicó el acuerdo y la reunión entre los dirigentes de la AFA y Sergio Marchi, titular de Agremiados, en el ministerio de Trabajo se empantanó.
 

 

Los 305 millones de pesos, que el lunes habían sido distribuidos entre 144 clubes, empezaron a impactar en las cuentas bancarias de los jugadores, y en la noche del martes Marchi se mostraba optimista: "La deuda se achicó. Se minimizó el reclamo y en la medida de que se cumpla con todo lo que charlamos, levantaremos la medida", había declarado el gremialista. Pero hubo algo que no cerró y ahora las negociaciones se endurecieron.
 

El pago, en algunos casos, no alcanzó para que se saldara la deuda total, la Comisión Normalizadora gestionó 40 millones de pesos del contrato de Trisa, que compró los derechos para la televisación de la B Nacional y la Primera B, y había prometido un adelanto de Axion Energy, sponsor que le da nombre al torneo de Primera. En total, sumaron 56 millones, que serían distribuidos entre las cuatro divisionales del Ascenso.
 

El monto era el mismo que los clubes de la máxima categoría le habían ofrecido a través de un fondo solidario. Entonces, el ex zaguero de San Lorenzo y Platense devenido a líder sindical no quiso acordar con la AFA, a pesar de los cabildeos y las presiones de los dirigentes, que amenazaban jugar los torneos con juveniles.
 

Finalmente la reunión en el ministerior de Trabajo, sobre la calle Alem, se encontró con una traba en el acta y ahora todo está en pausa.Armando Pérez anoche se mostraba optimista. "Estamos ante un 90 por ciento de posibilidades de que vuelva el fútbol", aseguró el presidente de la Junta Regularizadora. Pero este miércoles, en Trabajo, todo se complicó.