Uno es un francés que vivió en Sudáfrica y en Paraguay antes de radicarse en San Juan, alrededor de dos años atrás, por su novia odontóloga. En la provincia siguió con su negocio como exportador de frutas a Canadá (básicamente manzanas y peras) a través de su empresa "Global Trading". Por esa actividad conoció el año pasado al empresario local Gustavo Valdez, quien posee una casa de venta de herramientas y se dedica a la comercialización de frutas, principalmente uvas, dijeron fuentes del caso. Ambos empresarios ahora están en problemas: el juez en lo penal económico porteño, Jorge Brugo, ordenó meterlos presos porque sospecha que participaron de un caso sin precedentes en el país: el secuestro de una carga de 3.294 kilos de cocaína valuados en 150 millones de euros, embarcados en Buenos Aires, ocultos en manzanas que tenían como destino el puerto de Barcelona, España. Los pesquisas sospechan que la cocaína es del cartel mexicano de Tijuana, por un logo característico de esa organización criminal: la figura del Pato Donald.
Aunque el hecho recién se conoció ayer, los policías de la delegación local de la Federal apresaron a ambos el último viernes: Valdez cayó alrededor de las 13 cuando subía a su camioneta Honda CRV tras salir del consorcio Pueyrredón, en Santa Lucía. Joubert fue sorprendido en O’Higgins, al Norte de Brasil, a bordo de una Toyota Hilux alquilada, a última hora de la noche de ese mismo viernes, dijeron las fuentes.
A ambos detenidos se les secuestraron notebooks, celulares, documentos, dinero y estuvieron incomunicados. El domingo a las 14 fueron trasladados a Capital Federal (Valdez incluso con su camioneta) y el lunes fueron indagados por presunta participación en la maniobra de contrabando de estupefacientes, precisaron voceros del caso.
¿Por qué sospecha Brugo de Joubert y Valdez? Por ahora no trascendió el detalle de las pruebas que los complicarían por el secreto de sumario impuesto por el magistrado. De todos modos, todo hace presumir que es por su vinculación con el empresario Fermín Nelson Hinricksen, radicado en Río Negro.
Este empresario fue detenido el pasado 16 de junio cuando llegó hasta la terminal 4 del puerto de Buenos Aires para ver qué pasaba con su carga de manzanas rojas. Y quedó preso porque en uno de los contenedores de su mercadería con destino a España, el escáner detectó ocultos 1.570 kilos de cocaína en panes. Se supone que la carga salió de Río Negro el 4 de junio y debía llegar 18 horas después, pero llegó recién el 8 de junio, dijeron fuentes del caso.
Días después otro barco que salió del mismo puerto con manzanas, fue sorprendido en el puerto brasileño de Santos con 1.724 kilos de cocaína, también rumbo a España.
¿Cómo se defendieron los empresarios de la acusación judicial? Según las fuentes, Joubert y Valdez le habrían dicho al juez en sus extensas indagatorias el último lunes, que viajaron a Río Negro a comprarle manzanas verdes a Hinricksen y concretaron una operación por un millón de pesos el pasado 22 de abril: 500.000 pesos en efectivo y el resto en cheques, por la mercadería (manzanas verdes) y el servicio de empaque.
En su versión constaría que al otro día recibieron un llamado del Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) en el que les advertían que las manzanas a exportar no cumplían los requisitos. Que por eso reclamaron a Hinricksen y este les cambió la carga. Que luego recibieron un llamado de Canadá diciéndoles que las manzanas enviadas eran de inferior calidad a la pactada. Que entonces Joubert resolvió frenar el pago de los cheques a cancelar porque salió perjudicado con la operación. Y que ahí empezaron a recibir amenazas telefónicas del otro empresario, con el cual cortaron relaciones el 29 de abril último.
Ayer trascendió que el abogado de ambos en San Juan, Juan Bautista Bueno de la Cruz, viajará hoy a pedirle al magistrado una ampliación de indagatoria para sumar pruebas a favor de sus defendidos: Como las fotos y videos que tomaron de las manzanas verdes, su presentación en cajas y la planta de empaque de Hinricksen. Grabaciones de las amenazas telefónicas de este empresario por el presunto fraude en la venta de su mercadería; y dos carpetas tipo bibliorato repleto de los documentos que acreditan cada operación comercial que realizaron, "siempre en regla, incluida la compra de manzanas verdes y no rojas que iban a Canadá y no a España" dijeron los voceros.
Con Joubert y Valdez ya son siete los detenidos por el resonante caso de drogas (incluidos empresarios, despachantes de aduana, camioneros), aunque ayer el diario Clarín publicó que el magistrado ordenó seis detenciones más y que su idea sería prolongar la reserva de la información sobre el caso por otros 10 días.
Luego de evaluar todas las pruebas, el juez deberá resolver si los empresarios apresados en San Juan siguen o no detenidos.