Axel Hernán Rojas, uno de los internos más conflictivos del Penal de Chimbas, volvió a quedar en el centro de la escena judicial. Esta vez, debía ser imputado por el delito de lesiones luego de haberle quebrado un dedo a un penitenciario de apellido Díaz. Sin embargo, la audiencia no pudo concretarse porque el reo se negó a ser trasladado desde el complejo carcelario hasta el edificio judicial de calle Rivadavia, según expresaron fuentes judiciales a DIARIO DE CUYO.
El fiscal de la investigación, José Plaza, la defensora oficial Sandra Leveque y el juez Alberto Caballero aguardaron su comparecencia, pero el interno se resistió al traslado. Ante esta situación, la audiencia de formalización fue suspendida y deberá fijarse una nueva fecha.
Un historial de conflictos dentro del Penal de Chimbas
No es la primera vez que Rojas protagoniza un episodio polémico mientras cumple condena. El joven, de 27 años, purga una pena superior a los 10 años por delitos contra la propiedad, pero desde su ingreso al sistema carcelario ha sumado nuevas causas que extendieron su estadía tras las rejas.
En marzo de 2025 fue condenado por quemar un colchón dentro de su celda. Meses después volvió a ser noticia por destrozar el celular que los internos utilizan para comunicarse con sus familiares. En esa oportunidad, la fiscal Daniela Pringles expuso imágenes en audiencia en las que se lo veía arrojar el aparato contra el piso, dejándolo inutilizable.
Rojas admitió su responsabilidad y aceptó una pena de tres meses de prisión efectiva. La jueza de garantías Flavia Allende homologó el acuerdo y unificó la condena, que quedó en 11 años, 2 meses y 15 días de prisión efectiva.
Antecedentes de conductas extremas de Axel Hernán Rojas
El interno también protagonizó otros episodios llamativos. En febrero de 2025 se tragó una tijera en lo que habría sido un acto de protesta, lo que obligó a su traslado a un hospital con autorización judicial. Finalmente, expulsó el objeto por sus propios medios.
No fue el único antecedente de ese tipo: en 2021, previo a ser sometido a juicio, se cosió la boca como forma de manifestar su malestar, lo que también requirió asistencia médica.
Ahora, con la nueva causa por lesiones tras la presunta agresión al penitenciario, Rojas vuelve a sumar un frente judicial que podría agravar aún más su situación procesal y extender su permanencia en el penal de Chimbas.