La Justicia de San Juan resolvió condenar a Maximiliano Armando Zárate por el delito de lesiones agravadas, luego de un violento episodio ocurrido en el barrio Constitución, en Santa Lucía. El agresor, de extenso prontuario, había atacado con un caño y un cuchillo a un vecino, con el que tenía problemas de vieja data. La investigación del caso estuvo a cargo del fiscal Alberto Martínez.
La pena que le dieron a Zárate fue de dos meses de prisión efectiva, además de la declaración de reincidencia y la continuidad de la prisión preventiva del imputado.

Según se desprende de la investigación, el hecho ocurrió alrededor de las 15 horas del jueves 8 de enero de 2026, cuando Zárate se encontraba parado en inmediaciones de un kiosco del barrio. En ese lugar estaba el hijo del damnificado realizando una compra, momento en el que el acusado comenzó a insultarlo y a propinarle golpes de puño. El joven, de 19 años, regresó a su domicilio y alertó a su padre, un hombre de apellido Riveros, sobre lo sucedido.

Al presentarse Riveros en el lugar, se encontró con Zárate, quien portaba un caño y un cuchillo. En ese contexto, el agresor lo golpeó en la cabeza con el caño y, una vez que la víctima cayó al suelo, le asestó tres puñaladas en la pierna izquierda. Mientras se desarrollaba el ataque, una mujer, que era testigo del caso, dio aviso al 911, lo que permitió la rápida intervención policial.
Al arribar los efectivos, el acusado se dio a la fuga, iniciándose una persecución que culminó con su aprehensión a dos cuadras del lugar, en un domicilio del barrio Constitución.

Posteriormente, se tomó contacto con la base acusatoria, interviniendo el ayudante fiscal Gustavo Mendoza, quien se hizo presente en la Subcomisaría de Santa Lucía. Tras interiorizarse de los pormenores del caso y luego de comunicarse con el fiscal Adrián Riveros, de la UFI Flagrancia, se dio inicio al procedimiento especial de flagrancia, que derivó en la condena dictada.


