La investigación por el femicidio de Nancy Godoy, la docente rural asesinada en la localidad correntina de Esquina, sumó en las últimas horas hallazgos que podrían resultar determinantes para reconstruir el crimen. Los investigadores localizaron la que sería la escena principal del asesinato, encontraron la mano izquierda que le habían amputado y secuestraron una prenda con cortes, además de cabellos y otros restos humanos.
El lugar fue identificado en el paraje Malezal, a unos diez metros de donde había aparecido el cadáver de la maestra. Los elementos fueron preservados y serán sometidos a peritajes genéticos para determinar si pertenecen a la víctima y establecer posibles vínculos con los sospechosos.
Durante los rastrillajes, los investigadores también encontraron un pantalón con tajos visibles y mechones de cabello que serían de Nancy. El material quedó a disposición de los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González, quienes conducen la investigación.
Pero los avances no se limitaron a las pruebas recolectadas en el terreno. El análisis del teléfono celular de la docente permitió recuperar una selfie con fecha del 10 de octubre, tres días después de que se denunciara su desaparición. La fotografía se convirtió en una pieza importante del expediente porque podría ayudar a precisar cuándo ocurrió el femicidio y contrastar las versiones de los detenidos y los testigos.
Por el crimen hay cinco personas detenidas. Cuatro están vinculadas directamente con el asesinato: Ireneo Zarza, capataz de la estancia El Curupí, donde funciona la escuela en la que trabajaba Godoy; Rosa Leguizamón, quien habría sido la última persona en verla; su pareja, Nahuel Rojas, y Felipe Dionisio Sandoval, también capataz.
Los tres hombres están imputados por femicidio, mientras que Leguizamón enfrenta cargos por homicidio simple. El quinto detenido es Ernesto Ezequiel Bordón, acusado de falso testimonio. Todos cumplen prisión preventiva por disposición del juez de Garantías Jorge Gustavo Vallejos.
La autopsia reveló la violencia del ataque
El cuerpo de Nancy fue encontrado semisumergido en un viejo potrero, en un sector de difícil acceso que todavía no había sido rastrillado. Cerca de los restos apareció un bolso que contenía su teléfono celular, del que posteriormente se recuperó la fotografía del 10 de octubre.
Debido al avanzado estado de descomposición, agravado por la acción del agua y la fauna, el cadáver fue trasladado al Instituto Médico Forense para la realización de la autopsia.
El informe determinó que la docente sufrió una muerte extremadamente violenta, con múltiples heridas punzocortantes y cortantes en distintas partes del cuerpo, entre ellas la cara, el cuello, el abdomen, los brazos y las piernas. Algunas de esas lesiones fueron provocadas cuando todavía estaba con vida.
Además, los especialistas identificaron lesiones defensivas y mutilaciones, incluida la amputación de la mano izquierda, que ahora habría sido localizada durante los nuevos rastrillajes.
Las heridas en uno de los antebrazos resultaron compatibles con maniobras de lucha o defensa. Por la cantidad y las características de las lesiones, los investigadores consideran que podrían haberse utilizado varias armas, aunque todavía no pudieron establecer cuántas ni de qué tipo.
El estado del cadáver impidió determinar si Nancy sufrió una agresión sexual. Sin embargo, los especialistas buscarán mediante procedimientos específicos identificar posibles marcadores biológicos y material genético que permita vincular a los presuntos autores con el asesinato.
Todavía no se pudo establecer con precisión cuándo murió la docente. Por esa razón, el Instituto Médico Forense solicitó la colaboración de especialistas de Córdoba para realizar estudios entomológicos, que podrían aportar datos sobre el momento del fallecimiento.
En paralelo, el Laboratorio de Medicina Genómica de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) trabaja en los análisis genéticos pendientes. Los resultados de esos estudios, junto con las pruebas recuperadas en el lugar donde habría ocurrido el ataque y la fotografía extraída del celular, serán fundamentales para avanzar en el esclarecimiento del femicidio.