27 de agosto de 2026 - 09:30

Luego de más de 40 incendios durante el viento Zonda, Protección Civil pidió mayor concientización y compromiso social

El director de Protección Civil, comisario Diego Morales, destacó el trabajo de Bomberos, Policía y los municipios durante la jornada, pero advirtió que muchas quemas podrían evitarse con mayor conciencia y responsabilidad social.

La jornada de viento Zonda dejó más de 40 incendios en distintos puntos de San Juan, algunos de ellos muy cerca de viviendas. El caso más grave ocurrió en Pocito, donde entre 15 y 20 casas fueron alcanzadas por las llamas. Ante este escenario, desde Protección Civil hicieron un fuerte llamado a la comunidad para evitar quemas y alertar rápidamente ante cualquier foco.

En diálogo con Diario de Cuyo, el director de Protección Civil, comisario Diego Morales, destacó el despliegue realizado por Bomberos, Policía de San Juan, municipios y distintas áreas del Gobierno provincial para contener los incendios durante el miércoles.

Según explicó, el primer foco importante se registró durante la mañana en Ullum, donde trabajaron Bomberos Voluntarios y Bomberos de la Policía. El incendio fue de grandes dimensiones, pero la rápida intervención evitó que las llamas alcanzaran las viviendas.

La situación se volvió mucho más compleja al mediodía, cuando comenzaron a multiplicarse los frentes de fuego. Morales indicó que se contabilizaron entre 42 y 45 intervenciones, aunque todavía no estaba cerrado el reporte de todos los Bomberos Voluntarios que participaron de los operativos.

Los últimos focos fueron controlados durante la tarde y noche en Caucete, Albardón y 25 de Mayo.

El fuego llegó a las viviendas en Pocito

El episodio que generó mayor preocupación ocurrió en un asentamiento ubicado sobre calle Alfonso XIII, al sur de calle 11, donde existen entre 60 y 70 viviendas. Morales explicó que entre 15 y 20 casas fueron alcanzadas por el fuego, favorecido por la presencia de cañaverales ubicados detrás de las viviendas y la cercanía de un zanjón.

Teníamos fuego por todos lados”, describió el director de Protección Civil, quien explicó que las condiciones del terreno, la sequedad y la intensidad del viento hicieron que las llamas avanzaran con mucha rapidez. Para controlar la situación fue necesaria la participación de bomberos voluntarios de Chimbas, Capital, Santa Lucía y Rawson, entre otros.

También se registraron incendios en Médano de Oro, donde los focos pudieron ser controlados sin consecuencias mayores. En el caso de Pocito, además de las viviendas afectadas, hubo vehículos y motos destruidos, entre ellos una camioneta.

“Fue muy rápido. El terreno era muy propicio y el viento era muy fuerte”, explicó Morales. “Fue muy rápido. El terreno era muy propicio y el viento era muy fuerte”, explicó Morales.

Una respuesta que evitó una tragedia mayor

El funcionario resaltó que el trabajo coordinado permitió evitar que el incendio siguiera avanzando hacia las viviendas ubicadas en los alrededores. “Se trabajó muy rápido y se logró que no se fuera más de ese lugar”, sostuvo, y remarcó que el fuego podría haber alcanzado una dimensión mucho mayor.

Además, varias personas fueron trasladadas al Hospital Marcial Quiroga con quemaduras leves, según el reporte recibido por Protección Civil. Morales también destacó el funcionamiento del sistema de emergencias y la presencia de ambulancias del 107 en calle 11, desde donde fueron destinadas a los sectores que requerían atención con mayor urgencia.

Comisario Diego Morales, director de Protección Civil.

Comisario Diego Morales, director de Protección Civil.

El apoyo de los municipios

Otro de los puntos que resaltó el director de Protección Civil fue la colaboración de los municipios durante la emergencia. “En un momento llegaron camiones hidrantes de todos lados”, contó Morales, al mencionar los aportes realizados por Capital, Santa Lucía, Rivadavia y Chimbas, entre otros departamentos.

Además, ante la situación de las familias afectadas en Pocito, se preparó un centro de evacuación en un CIC ubicado sobre calle Mendoza. Sin embargo, los damnificados optaron por trasladarse a viviendas de familiares.

El llamado a la responsabilidad: “Hay que sancionar duramente”

Más allá del operativo desplegado, Morales puso el foco en una problemática que se repite cada vez que las condiciones meteorológicas son adversas: las quemas intencionales de terrenos y campos secos. El funcionario consideró que, cuando se pueda determinar que una persona provocó deliberadamente un incendio, debería existir una sanción “grave y ejemplificadora”.

El problema, explicó, es que muchas veces resulta difícil establecer dónde y cómo comenzó un incendio, especialmente en zonas extensas donde no existen cámaras de seguridad. Morales planteó que en algunos casos las personas queman los terrenos para limpiarlos y evitar pagar por ese trabajo, sin dimensionar que las llamas pueden terminar propagándose hacia viviendas. Además, si hubiesen cámaras, también buscarían la manera de que no queden registrados.

Campos secos y cañaverales: un riesgo que se puede prevenir

Para Morales, la responsabilidad no termina en evitar prender fuego. También es necesario trabajar sobre los terrenos que acumulan vegetación seca y que pueden convertirse rápidamente en combustible. Como ejemplo mencionó los cañaverales ubicados detrás de las viviendas de Pocito, que facilitaron la propagación del incendio.

“Estos cañaverales pueden ser limpiados”, afirmó, y señaló que el mantenimiento de esos espacios permitiría reducir el riesgo, particularmente en sectores donde existen viviendas cercanas. También explicó que después de un incendio quedan árboles debilitados que deben ser retirados, una tarea que puede representar un peligro para quienes intervienen.

“Si ve a alguien prendiendo fuego, llame al 911”

En este contexto, el director de Protección Civil hizo especial hincapié en la necesidad de que cada sanjuanino asuma un rol activo en la prevención. Morales recordó que durante la jornada de Zonda las autoridades ya habían advertido sobre el riesgo y recomendado no encender fuego. Por eso, pidió que ante cualquier persona que esté realizando una quema se dé aviso inmediatamente a las autoridades.

“Si ve a alguien prendiendo fuego, inmediatamente llame al 911”, remarcó. “Si ve a alguien prendiendo fuego, inmediatamente llame al 911”, remarcó.

La rapidez de la alerta, explicó, puede ser determinante. Un foco detectado cuando recién comienza puede ser controlado con mayor facilidad. En cambio, cuando las llamas crecen y el viento comienza a trasladarlas a otros sectores, la situación se vuelve mucho más difícil de contener.

Para Morales, además de la capacitación y el trabajo de los organismos de emergencia, la concientización y el compromiso de la sociedad son claves para evitar que una quema termine convirtiéndose en un incendio fuera de control.

La jornada del miércoles dejó más de 40 intervenciones y puso nuevamente sobre la mesa un problema que se repite en San Juan: con viento fuerte, pastizales secos y terrenos sin limpiar, una pequeña llama puede transformarse en cuestión de minutos en una amenaza para viviendas y personas.

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