La investigación por el femicidio de Gemma Álvarez sumó una prueba que podría ser determinante para reconstruir qué ocurrió antes del brutal ataque en La Costanera. Durante un allanamiento en la vivienda de Matías Ezequiel Marín, los investigadores secuestraron su teléfono celular y una nota manuscrita que, según la Fiscalía, aporta indicios sobre el estado de ánimo y las intenciones del acusado antes del crimen.
La carta que dejó el femicida antes del crimen
El escrito no contenía una amenaza explícita de matar a su expareja. Sin embargo, su contenido refleja un fuerte resentimiento y, para los investigadores, fortalece la hipótesis de que el ataque habría sido premeditado, es decir, planificado con anterioridad y no producto de un impulso del momento.
De acuerdo con la información incorporada al expediente, Marín expresaba que estaba "cansado" y aseguraba que "no aguantaba más la situación", haciendo referencia a la restricción perimetral que pesaba en su contra. Esa medida judicial prohíbe al denunciado acercarse o mantener contacto con la presunta víctima como mecanismo de protección ante un posible riesgo.
En otro tramo del manuscrito intentaba desligarse de toda responsabilidad. Sostenía que "no había hecho nada" y responsabilizaba a Gemma Álvarez por el conflicto, llegando a escribir que "la loca era ella". Además, manifestaba estar muy enojado y afirmaba que llevaba tres días sin dormir, expresiones que ahora son analizadas por los peritos en el contexto de la investigación.
La carta también contenía un mensaje dirigido a su entorno más cercano. En las últimas líneas, Marín pedía perdón a su madre y a sus hijas, una frase que para la Fiscalía cobra especial relevancia porque podría interpretarse como una señal de que era consciente de que iba a cometer un hecho de extrema gravedad.
El fiscal Iván Grassi confirmó que la nota fue encontrada junto al celular del acusado y explicó que ambos elementos quedaron incorporados como evidencia. "Se secuestra el celular de él con una nota donde daba a entender que no aguantó más la situación y que iba a realizar esto", señaló.
Ahora, el manuscrito será valorado junto con el resto de las pruebas obtenidas durante la investigación, entre ellas las pericias sobre el vehículo utilizado, el análisis de cámaras de seguridad y los estudios forenses. La Fiscalía sostiene que Marín será imputado por femicidio, un delito que contempla como única pena la prisión perpetua, y solicitará además la prisión preventiva, una medida que implica que el acusado permanezca detenido mientras avanza el proceso judicial para evitar riesgos de fuga o entorpecimiento de la investigación.