El proceso judicial contra Alexander Raúl Maza Borquez sumó un nuevo giro. El joven de 18 años, que debía cerrar su situación en un juicio abreviado, finalmente no avanzó con el acuerdo luego de manifestar su intención de cambiar de abogado.
El joven de 18 años está acusado de múltiples delitos y podría enfrentar una pena mayor si avanza a juicio oral, a pesar del acuerdo con Fiscalía.
El proceso judicial contra Alexander Raúl Maza Borquez sumó un nuevo giro. El joven de 18 años, que debía cerrar su situación en un juicio abreviado, finalmente no avanzó con el acuerdo luego de manifestar su intención de cambiar de abogado.
La audiencia estaba prevista para esta semana, donde se lo investiga por amenazas agravadas por el uso de arma de fuego y lesiones. A ese expediente se le acumula otra causa por resistencia contra la autoridad.
Según fuentes judiciales, existía un acuerdo con Fiscalía que contemplaba una pena de cumplimiento efectivo, pero el imputado decidió no aceptarlo en ese momento, lo que dejó sin efecto el juicio abreviado.
Ahora, el escenario cambia de manera significativa: si la causa avanza a juicio oral y público, Maza Borquez se expone a una condena que podría superar los cinco años de prisión, teniendo en cuenta la gravedad de los delitos y la acumulación de causas en su contra.
El historial del joven es extenso y violento. Entre los hechos figura la amenaza a un vecino con un arma de fuego, en medio de un conflicto por la sustracción de arena para una obra. Cuando la Policía intentó allanarlo, escapó y protagonizó una persecución en la que agredió a un efectivo de la UFI Genérica.
Además, registra una causa por encubrimiento tras ser sorprendido circulando en una moto robada, y otro episodio en el que golpeó al hermano de su pareja durante una discusión.
Uno de los casos más resonantes ocurrió el 18 de marzo pasado en el barrio Sierras de Marquesado, en La Bebida, Rivadavia. Allí fue detenido tras una persecución que incluyó disparos con postas de goma y dejó a un policía herido. En ese procedimiento, los investigadores también descubrieron un kiosco de droga en su vivienda, donde secuestraron cocaína, marihuana, dinero en efectivo y un arma de fuego.
Con este nuevo panorama, el futuro judicial de Maza Borquez queda abierto y sujeto a la estrategia que adopte su nueva defensa. Mientras tanto, la posibilidad de enfrentar un juicio oral eleva considerablemente el riesgo de una condena más severa.