Los datos del derrumbe de la imagen de Javier Milei, el malestar económico y el deterioro de Adorni
La Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de abril de 2026, elaborada por la Universidad de San Andrés, mostró una caída sostenida del oficialismo, un giro en las preocupaciones sociales y una crisis de confianza que sigue atravesando a la clase política.
La fotografía de los primeros días de abril deja poco margen para la interpretación optimista en la Casa Rosada. La última medición de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP), elaborada por la Universidad de San Andrés, marcó un descenso sostenido en la aprobación del Gobierno de Javier Milei, que cayó al 36% (tres puntos menos que en marzo), mientras que la desaprobación escaló al 61%, consolidando una tendencia negativa que, de acuerdo al informe, ya no aparece como coyuntural sino estructural.
El deterioro no se limita a la figura presidencial durante abril. El nivel de satisfacción general con la marcha del país se desplomó al 28%, cinco puntos por debajo del mes anterior, mientras que la insatisfacción alcanzó al 68% de los encuestados, un dato que sintetiza el clima social de ajuste de expectativas.
El estudio de la Universidad de San Andrés se basó en un relevamiento realizado entre el 2 y el 10 de abril de 2026, a partir de 1.007 encuestas digitales a adultos de 18 años o más con acceso a internet en todo el país. La muestra fue estratificada por región —incluyendo NOA, NEA, Cuyo, Centro, Sur y Buenos Aires, con desagregación en CABA, GBA e interior bonaerense— y segmentada por nivel socioeconómico y edad. Los resultados fueron ponderados según el comportamiento electoral de octubre de 2025 y presentan un intervalo de credibilidad del 95% de aproximadamente +/- 3,15 puntos porcentuales.
El informe reveló un giro claro en las prioridades sociales. La falta de trabajo se convirtió en la principal preocupación, con un 40% de menciones, seguida de cerca por los bajos salarios (39%) y la corrupción (38%), esta última con el mayor salto intermensual: siete puntos.
En ese contexto, la inflación —que había perdido centralidad— regresa al radar con un 20%, en una señal de alerta para la narrativa oficial que había hecho de la desaceleración de precios uno de sus principales activos. De hecho, el último dato del INDEC fue interpretado por Milei como "un mal dato" y pidió paciencia porque "no vamos a ir contra la teoría económica".
De manera que l a economía vuelve a ser percibida desde la angustia cotidiana, más vinculada al acceso al empleo y al poder adquisitivo que a las variables macro. Es decir que la crisis, al menos desde la óptica del informe de la Universidad de San Andrés, tocó el bolsillo de la gente de a pie e impactó en el día a día.
Pese a la caída, el estudio ubicó a Milei en una posición ambigua en términos históricos. Su nivel de aprobación actual se mantiene por debajo del que tenía Mauricio Macri en el mismo tramo de gestión (51%), pero aún por encima del registro de Alberto Fernández (17%).
Sin embargo, el dato fino muestra que la base de apoyo se concentra en sus votantes (55%) y en sectores ideológicamente afines (56%), mientras que en los segmentos de menores ingresos la desaprobación trepa al 71%, profundizando la brecha social en la percepción del Gobierno.
Voceros en caída libre y desgaste en la comunicación
Uno de los datos más sensibles para el oficialismo es el fuerte desgaste de los principales voceros. El caso más marcado es el de Manuel Adorni, quien sufrió una caída de 9 puntos en su imagen positiva y exhibe el peor diferencial del gabinete (-51%) desde que sse evidenció que es parte de la casta por hacer uso de los privilegios de la clase política con viajes familiares al exterior y ahora, además, vinculado a casos de presunta corrupción con préstamos de jubiladas. Lo sigue la secretaria General de la Presidencia, El Jefe, Karina Milei, con un diferencial de -50%.
El fenómeno no es aislado: todos los dirigentes medidos presentan diferencial negativo, incluyendo al propio Milei (que cayó 4 puntos en imagen positiva) y a Patricia Bullrich.
Oposición fragmentada con la sorpresa de la izquierda
En el terreno opositor, el estudio identificó liderazgos relativos dentro de un escenario igualmente adverso: el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabeza con 31% de imagen positiva; le sigue la dirigente del PTS, Myriam Bregman, con 29%, que comparte el mismo porcentaje que la expresidenta -condenada e inhabilitada para ocupar cargos públicos -Cristina Kirchner, quien también registra 29%.
Los tres lideran con amplitud entre quienes desaprueban al Gobierno, aunque —al igual que el resto del arco político— mantienen diferenciales de imagen negativos.
¿Los argentinos? Pesismistas con lo que viene
El pesimismo completó el cuadro de la percepción de los argentinos durante los primeros días de abril. Un 56% considera que el país está peor que hace un año, mientras que el 43% cree que la situación empeorará en los próximos doce meses. La tendencia es homogénea: el desánimo crece en todos los segmentos sociales.