El hallazgo de más de 100 fotos en una letrina en la localidad de Jáchal que derivó en una investigación por presentas "macumbas" o "brujerías" en la Bella Vista quedó en la nada. El juez de Paz de la Segunda Circunscripción, Martín Peñafort, resolvió archivar la causa al considerar que no existió una contravención punible.
La decisión se tomó tras el análisis del expediente elevado por efectivos de la Comisaría 21ª, que intervinieron luego de la denuncia realizada por un vecino. Según sostuvo el magistrado, los elementos reunidos no configuran una falta sancionable dentro del marco legal vigente, por lo que dispuso el archivo de las actuaciones.
No obstante, la resolución no cierra definitivamente el caso. El propio juez dejó abierta la posibilidad de reactivar la investigación si aparecen nuevos datos o pruebas que modifiquen el escenario actual, e incluso el denunciante puede apelar la medida para que sea revisada.
El episodio que originó la causa ocurrió el sábado 28 de marzo en una finca de Bella Vista y tuvo como protagonista a un vecino de apellido Leiva. Según su relato, todo comenzó con la llegada de dos mujeres a su propiedad. Una de ellas le pidió ayuda para cortar membrillos, mientras que la otra permanecía en las inmediaciones.
Sin embargo, al regresar hacia la vivienda, el hombre observó que la segunda mujer salía desde el fondo del terreno, lo que despertó sus sospechas. Ante esa situación, decidió dirigirse al sector trasero, donde se encuentra una letrina, y allí realizó el impactante hallazgo: dentro del pozo había una gran cantidad de fotografías.
Tras dar aviso a la Policía, los efectivos constataron la situación y procedieron a retirar las imágenes. En total, primero se extrajeron 97 fotografías y luego otras 17, superando ampliamente el centenar.
De acuerdo a la denuncia, las fotos correspondían a distintas personas, tanto en imágenes individuales como grupales. En la parte posterior de muchas de ellas había nombres escritos -en algunos casos más de uno por imagen- y cruces realizadas con tinta de lapicera.
El hallazgo generó fuerte conmoción en la comunidad, no solo por la cantidad de material encontrado, sino también por la identidad de algunas de las personas retratadas, entre las que se mencionaron profesionales de la salud, docentes, funcionarios y vecinos del departamento, además de una imagen de un caballo de carreras.
En la presentación también se señaló a dos mujeres como presuntas responsables: una de apellido Ruiz, oriunda de Jáchal, y otra de apellido Olmos, proveniente de Capital.
Con la intervención judicial y el análisis del caso, la causa quedó archivada por falta de encuadre legal. Sin embargo, el episodio dejó inquietud en la comunidad y, aunque sin consecuencias penales por ahora, podría volver a ser investigado si surgen nuevos elementos.