Una milanesa que desafía todos los preconceptos: crocante, sabrosa y sin nada de gluten. Para quienes buscan opciones más livianas y aptas para celíacos, las milanesas de berenjena sin gluten son la respuesta perfecta para una comida rápida entre semana, una picada vegetariana o el clásico “rescate” de heladera.
En Argentina, la berenjena es protagonista en conservas, escabeches y guarniciones, pero desde hace años su versión en milanesa se ganó un lugar propio en la mesa familiar. Se prepara mucho en primavera y verano, cuando la berenjena está en su mejor momento, y es habitual encontrarla en rotiserías y viandas “sin TACC”.
Las milanesas de berenjena sin gluten son rodajas de berenjena cortadas finas, pasadas por huevo y rebozadas en una mezcla sin TACC (harina de maíz, polenta o pan rallado apto). Se cocinan al horno o fritas hasta dorar, y el resultado es un bocado crujiente y ligero, ideal para quienes no consumen trigo.
Ingredientes
- 2 berenjenas negras grandes
- 2 huevos
- 1 taza de harina de maíz fina o pan rallado sin gluten
- Sal y pimienta a gusto
- 1 cucharadita de ajo en polvo (opcional)
- 1 cucharadita de perejil seco o fresco picado
- Aceite de girasol o de maíz, cantidad necesaria
Cómo hacer milanesas de berenjena sin gluten, paso a paso
- Cortar las berenjenas en rodajas de 1 cm de espesor, sin pelar.
- Colocar las rodajas en un colador, espolvorear con sal gruesa y dejar reposar 15 minutos para quitar el amargor. Enjuagar y secar bien.
- Batir los huevos en un bol, agregar sal, pimienta, ajo en polvo y perejil.
- En otro recipiente, colocar la harina de maíz fina o el pan rallado sin gluten.
Pasar cada rodaja de berenjena primero por huevo y luego por la mezcla sin TACC, presionando para que el rebozado quede bien adherido. Consejo: Si querés más crocantes, hacé doble rebozado (huevo y harina/pan rallado dos veces).
Para hacerlas al horno: Precalentar el horno a 200°C, aceitar una placa y acomodar las milanesas. Rociar con un poco de aceite por encima y cocinar 10 minutos de cada lado, hasta dorar.
Para freírlas: Calentar abundante aceite y cocinar las milanesas hasta que estén bien doradas. Escurrir sobre papel absorbente. Atención: El aceite debe estar bien caliente para evitar que absorban demasiado.