Conservar el suelo en San Juan: un desafío clave para proteger el agua, la producción y el ambiente

En el marco del Día Nacional de la Conservación del Suelo, el especialista Grabiel Cañadas, de la Secretaría de Ambiente adviert que la provincia enfrenta amenazas como la desertificación, el cambio de uso del suelo y la escasez hídrica. La planificación territorial, las prácticas agrícolas sustentables y el compromiso ciudadano aparecen como herramientas fundamentales para preservar un recurso estratégico.

En el Día Nacional de la Conservación del Suelo, especialistas de la Secretaría de Ambiente destacaron que proteger este recurso es una prioridad para San Juan, una provincia marcada por la aridez y la escasez de agua. La degradación del suelo, explicaron, no solo pone en riesgo la producción agrícola y ganadera, sino también la seguridad alimentaria, la disponibilidad hídrica y la capacidad de adaptación frente al cambio climático.

Un recurso escaso y estratégico

San Juan forma parte de la diagonal árida americana, una extensa región caracterizada por sus condiciones de extrema sequedad. En este contexto, los suelos fértiles son limitados y se concentran principalmente en los oasis donde se desarrollan las actividades productivas.

"Conservar el suelo es fundamental para garantizar la supervivencia y el desarrollo de la provincia. Un suelo sano actúa como una esponja, retiene mejor el agua, captura carbono y ayuda a mitigar los efectos del cambio climático", explicó desde la Secretaría de Ambiente.

Las principales amenazas

Dos tercios del territorio sanjuanino corresponden a tierras áridas, ecosistemas naturalmente frágiles y vulnerables a la degradación.

Entre los principales problemas figuran la erosión eólica e hídrica, la salinización provocada por prácticas de riego ineficientes y, especialmente, el cambio en el uso del suelo.

Los especialistas advirtieron que el crecimiento urbano sobre tierras productivas ha reducido la superficie agrícola de mayor calidad y desplazado la frontera de cultivo hacia áreas que anteriormente permanecían con vegetación natural.

"La falta de planificación territorial ha provocado que muchas de las tierras más fértiles sean destinadas a loteos y urbanizaciones, mientras la producción avanza sobre zonas menos aptas, generando deforestación y mayor degradación ambiental", señaló.

El impacto del cambio climático

El clima desértico de San Juan hace que la formación del suelo sea un proceso extremadamente lento. Sin embargo, un solo evento extremo, como lluvias intensas o fuertes vientos, puede degradarlo en poco tiempo.

A esto se suman las proyecciones climáticas que anticipan un aumento de las temperaturas medias, una disminución de las precipitaciones y una mayor frecuencia de eventos extremos.

Según explicaron, un suelo degradado pierde capacidad para absorber agua, favorece las inundaciones y acelera los procesos erosivos, generando un círculo de deterioro cada vez más difícil de revertir.

Agricultura más sustentable

Entre las prácticas que permiten reducir la erosión, los especialistas destacaron la incorporación de sistemas de riego más eficientes, como el riego por goteo o presurizado, que optimizan el uso del agua y disminuyen la salinización.

También mencionaron la utilización de cultivos de cobertura, la reducción de las labores de remoción del suelo y la implementación de sistemas de labranza mínima, una tendencia que se impulsa a nivel mundial para conservar carbono y mejorar la salud de los suelos.

Consecuencias para la producción

La pérdida del suelo fértil impacta directamente sobre los rendimientos agrícolas.

"Cuando disminuye la fertilidad, baja la calidad y la cantidad de la producción. Además, el productor debe invertir más en fertilizantes e insumos para compensar la pérdida de nutrientes, reduciendo su rentabilidad e incluso llegando al abandono de las tierras", explicó.

El rol de la comunidad

Aunque muchas veces se asocia el cuidado del suelo exclusivamente con el sector rural, desde la Secretaría remarcan que toda la sociedad puede contribuir.

El uso responsable del agua, la correcta gestión de los residuos domiciliarios y evitar arrojar basura en canales de riego son algunas de las acciones cotidianas que ayudan a proteger este recurso.

Otra práctica recomendada es el compostaje domiciliario, que permite reducir la cantidad de residuos enviados al relleno sanitario y generar abono natural para mejorar los suelos de jardines y espacios verdes.

También se promueve la incorporación de especies vegetales nativas, que requieren menos agua y contribuyen a conservar la estructura del suelo.

Las acciones de la Secretaría de Ambiente

Desde el organismo provincial se desarrollan programas de educación ambiental en escuelas, empresas y comunidades para promover el uso eficiente de los recursos naturales.

Además, se trabaja junto a comunidades rurales en proyectos de manejo sustentable de bosques nativos y producción ganadera, mientras que la Dirección de Cambio Climático impulsa el Plan Provincial de Respuesta al Cambio Climático, donde la conservación del suelo ocupa un lugar prioritario.

Paralelamente, se elaboran mapas, estudios e información científica que sirven de base para la planificación y la toma de decisiones en políticas públicas.

Cuidar el ambiente también al aire libre

Finalmente, los especialistas hicieron un llamado a quienes disfrutan de las actividades recreativas en la naturaleza.

Respetar los senderos habilitados, evitar circular con vehículos fuera de las huellas existentes y comprender la fragilidad de los ecosistemas sanjuaninos son acciones simples que contribuyen a preservar un recurso que tarda cientos de años en formarse y puede degradarse en muy poco tiempo.

"La conservación del suelo depende de todos. Cada acción cotidiana, desde ahorrar agua hasta respetar los espacios naturales, ayuda a proteger un recurso esencial para el futuro de San Juan", concluyó.

Gabriel Cañadas

Doctor en Ingeniería de Sistemas de Control e Ingeniero Electrónico.

Me desempeño actualmente como Director de Cambio Climático en la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

Profesor en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan en las Carreras de Ingeniería Electrónica y Bioingeniería.

Investigador de CONICET (Pero actualmente estoy de licencia en el cargo debido a mi trabajo en el gobierno)

FUENTE: nota.texto7

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