28 de marzo de 2026 - 19:53

Alerta ante nueva variante de Covid: ¿Cómo es "Cicada"?

La denominada BA.3.2 preocupa a la OMS por sus 75 mutaciones, aunque no muestra mayor gravedad clínica.

El escenario epidemiológico de 2026 enfrenta un nuevo desafío: "Cicada" (Cigarra), una variante del virus SARS-CoV-2, el causante del COVID-19, que ha dejado de ser un murmullo en los registros genómicos para convertirse en una presencia tangible en al menos 25 estados de EE. UU. y una veintena de países.

Técnicamente, su nombre científico es BA.3.2, y es un sublinaje que desciende de la Variante Ómicron (específicamente de la rama BA.3 que circuló inicialmente en 2022) y que también dio señales en Japón, Kenia, Países Bajos, Alemania y Reino Unido, entre otros.

El retorno de un linaje olvidado

Bautizada por el profesor T. Ryan Gregory debido a su comportamiento —similar al insecto que permanece oculto antes de emerger masivamente—, esta subvariante deriva de la antigua BA.3 de 2022. Aunque se detectó inicialmente en un viajero en San Francisco en junio de 2025, ha sido en los primeros meses de este año cuando su rastro en aguas residuales y muestras clínicas ha encendido las alarmas de la OMS, que la ha puesto bajo vigilancia.

Lo que inquieta a la comunidad científica no es su letalidad, sino su compleja arquitectura: presenta entre 70 y 75 mutaciones en la proteína spike. Esta cifra, la mayor desde la aparición de Ómicron, sugiere una capacidad superior para evadir la inmunidad de vacunas previas o infecciones pasadas.

Radiografía de "Cicada"

A pesar de su evolución genética, el cuadro clínico se mantiene fiel a sus predecesores. Los expertos confirman que no hay evidencia de mayor gravedad o incremento en hospitalizaciones. Los síntomas reportados incluyen:

  • Tos (seca o productiva) y congestión nasal

  • Fatiga extrema y cefalea

  • Dolor de garganta intenso (descrito por algunos como "garganta de cuchilla")

  • Molestias gastrointestinales

¿Expansión a la vista?

Actualmente, "Cicada" representa menos del 5% de los casos en EE. UU., donde linajes como Stratus (XFG) aún dominan el panorama. Sin embargo, en Europa —especialmente en Alemania y Dinamarca— ya alcanza el 30% de prevalencia, lo que sugiere un potencial de expansión que podría intensificarse durante el verano del hemisferio norte.

La recomendación de las autoridades es clara: mantener la vigilancia genómica y reforzar la vacunación estacional, que sigue siendo la barrera principal contra las complicaciones graves, incluso frente a un virus que, como la cigarra, sabe esperar su momento para volver a escena.

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