En la búsqueda por perder peso rápidamente, es común caer en la trampa de las dietas restrictivas o "mágicas". Sin embargo, como suele advertir el Dr. Alberto Cormillot, lo que rápido viene, rápido se va. Las soluciones extremas no solo provocan el temido efecto rebote, sino que ponen en riesgo la salud integral. El secreto no radica en prohibir alimentos, sino en aprender a comer y en modificar los hábitos cotidianos de manera sostenible.
Para adelgazar de forma segura, el enfoque debe ser pluridimensional. No se trata solo de contar calorías, sino de entender la relación que tenemos con la comida y cómo el entorno influye en nuestras decisiones diarias.
Los 6 pilares para un descenso de peso saludable
El método del Dr. Cormillot se basa en una serie de guías fundamentales que transforman el proceso de adelgazamiento en un camino seguro y definitivo:
-
Alimentación flexible y variada: No existen los alimentos "buenos" o "malos". La clave es el control de la porción y la frecuencia.
Movimiento diario: La actividad física no es un castigo por comer, sino un motor para activar el metabolismo y proteger la masa muscular.
Registro de comidas: Anotar lo que se consume ayuda a tomar conciencia real de la ingesta diaria y a detectar los "picoteos" inconscientes.
Planificación: Anticipar las comidas evita las decisiones impulsivas provocadas por el hambre extrema.
Hidratación constante: El agua es vital para el correcto funcionamiento metabólico y, muchas veces, la deshidratación se confunde con hambre.
Descanso reparador: Dormir mal altera las hormonas del hambre (grelina y leptina), aumentando el apetito por alimentos calóricos.
La regla de la porción y la moderación
Uno de los conceptos más emblemáticos de Cormillot es que "delante de la moderación, la prohibición pierde". Cuando prohibimos un alimento (como el chocolate o las harinas), aumentamos el deseo por él, lo que tarde o temprano nos lleva al atracón.
La estrategia correcta es la negociación: permitirse una porción pequeña de aquello que nos gusta, integrándolo dentro de un plan equilibrado. Aprender a medir los platos y a comer despacio, masticando bien cada bocado, son herramientas psicológicas y físicas infalibles para alcanzar la saciedad sin sobrepasarse.
Nota mental: El peso saludable no es un número ideal en la balanza, sino aquel que podés mantener en el tiempo mientras disfrutás de la vida.