El impacto de la salud intestinal en el bienestar emocional quedó en el centro del debate tras la advertencia del médico gastroenterólogo Facu Pereyra, quien aseguró que 3 de cada 10 personas sufren ansiedad por problemas digestivos. Según explicó, muchos síntomas como insomnio, tristeza o neblina mental tienen origen en el intestino.
Durante una entrevista, el especialista sostuvo que el intestino funciona como un “filtro” del organismo, pero cuando se altera por factores como el estrés, el consumo de gluten, lácteos o medicamentos, puede permitir el paso de toxinas que afectan directamente al cerebro.
Salud intestinal: el origen oculto de la ansiedad
El médico explicó que condiciones como ansiedad, insomnio, cefaleas y alteraciones del ánimo pueden estar vinculadas a un desequilibrio en la microbiota intestinal. Este conjunto de microorganismos cumple un rol clave en la producción de serotonina, la hormona asociada al bienestar.
“Cuando la microbiota está sana, el intestino genera serotonina y eso impacta en el cerebro”, detalló Pereyra, al tiempo que advirtió que una mala alimentación puede alterar ese equilibrio.
El método de “reseteo intestinal”
Como respuesta a estos cuadros, el especialista propuso un tratamiento denominado “reseteo intestinal”, que consiste en una dieta estricta durante 7 días. En ese período se eliminan alimentos como gluten, lácteos, azúcar y productos con FODMAPs, priorizando proteínas, arroz y algunos vegetales.
Según sus datos, el 60% de los pacientes que realizan este método presentan mejoras significativas en su salud mental. Luego de esa etapa, se incorporan alimentos de forma progresiva para identificar cuáles generan malestar.
Adicción al azúcar y su impacto
El especialista también advirtió sobre la adicción al azúcar y las harinas, que afecta a cerca del 20% de la población. “Si no podés pasar un día sin consumirlos, hay dependencia”, explicó.
El proceso de desintoxicación puede generar síntomas como dolor de cabeza, ansiedad o malestar físico, aunque aseguró que en pocos días el organismo deja de demandarlos si se mantiene una dieta controlada.
Microbiota y claves para mejorar la salud
Para mantener una microbiota saludable, Pereyra recomendó una alimentación variada que incluya frutas, verduras, semillas y alimentos fermentados, además de evitar excesos.
También mencionó el uso de hongos adaptógenos como el ashwagandha o el reishi, aunque aclaró que deben ser consumidos bajo supervisión médica.
El especialista concluyó que una buena digestión es clave: cuando el sistema digestivo funciona sin molestias, es un indicador de equilibrio interno, lo que impacta directamente en la salud mental y emocional.