La prevalencia de las alergias en sus distintas presentaciones, respiratorias, alimentarias y cutáneas, entre otras, han tenido un aumento progresivo en todo el mundo durante las últimas décadas y esto obedece a distintos factores relacionados, por ejemplo, con estilos de vida, la exposición a ciertos alérgenos y la alimentación.
Beatriz Arteaga, directora de la Escuela TENS en Enfermería de la Universidad de Las Américas, advierte que las alergias respiratorias como rinitis y asma se disparan en esta época por polen, polvo y ácaros, afectando no solo la salud, sino también el bolsillo. “Actuar a tiempo con medidas preventivas es clave para evitar crisis”, dice. Hoy te contamos 10 consejos prácticos que los expertos recomiendan y que podés poner en marcha este finde.
aquellas personas que tienen antecedentes de alergias deben acudir al menos una vez al año a control de salud con su médico

Las alergias han ido en aumento en las últimas décadas por cambios en nuestro estilo de vida, exposición a alérgenos como el polen o el polvo, y hasta lo que comemos. Por eso, seguir estos pasos sin depender de pastillas puede marcar la diferencia, sobre todo ahora que la primavera está a full.
En esta línea, se puede tener en cuenta algunas recomendaciones no farmacológicas que permiten evitar las crisis alérgicas:

En este contexto, Beatriz Arteaga, Directora de la Escuela TENS en Enfermería de Universidad de Las Américas, explica que “especialmente en la estación primaveral, las alergias de índole respiratorio como la rinitis y el asma bronquial provocan un gran impacto personal, familiar y económico para la población. Estas alergias producen una reacción de hipersensibilidad a un determinado alérgeno o elemento como el polvo, el polen, los ácaros o los pelos de animales, por lo tanto, la mucosa de la vía respiratoria se inflama y se vuelve hipersecretora, lo que favorece la invasión de virus o bacterias provocando enfermedades. Por lo mismo, es muy importante tratarlas y actuar de manera preventiva”.
La profesional añade que “aquellas personas que tienen antecedentes de alergias deben acudir al menos una vez al año a control de salud con su médico tratante o con un especialista en inmunología y alergias para recibir las indicaciones y medidas precisas para cada caso. Recomendaciones médicas adecuadas sobre alimentación, realización de exámenes y la ingesta de fármacos deben ser entregadas por un médico y las personas nunca deben automedicarse, dado que como toda terapia farmacológica, estos poseen efectos secundarios y adversos, por lo que requieren de supervisión y control médico”.