La noche del 12 al 13 de agosto de 1961 Berlín quedó dividida en dos por orden de las autoridades de la República Democrática de Alemania (RDA). El muro, considerado “de la vergüenza” en Occidente y “muralla de protección antifascista” por el Este, permaneció en pie 28 años, dos meses y 27 días. En su construcción, decidida en la reunión del Pacto de Varsovia (Moscú, junio de 1961), por iniciativa de la URSS, fueron movilizados unos 40.000 soldados. Algo más de 155 Km atravesaron Berlín y rodearon la parte occidental, convirtiéndola en una “isla”. Al menos 276 personas murieron y más de 3.000 fueron encarceladas, en el intento de huir del comunismo. La primera víctima fue Günter Litfin (24 años) que murió el 24 de agosto de 1961 y la última fue Chris Gueffroy (20 años), al que dispararon el 5 de febrero de 1989. Contrario a lo que se cree, no era sólo una enorme muralla de concreto, sino un sofisticado sistema de vigilancia y represión que incluía alambradas, fosos y armas automáticas.
