Con demoras por las primaveras frescas, heladas tardías, daños por vientos tipo Zonda y escasez de agua en muchos departamentos, el inicio de temporada de cosecha de frutos rojos de tomate, para ser destinado a secado al sol directo no fue la esperada. Esto, tanto en cuanto a fecha, como a la cantidad. Mucho se trabajó desde bien temprano en el calendario, por parte de la industria y también en el sector de los agricultores para tener los plantines necesarios en cantidad y calidad, en la fecha prevista, para llegar a tener un abastecimiento continuo y programado en el sector del secadero, a nivel semanal, y paulatino desde enero y hasta que aparezcan las primeras heladas de otoño; también en la preparación de tierras, compra y distribución de guano de alta calidad, etc., pero esto se modificó rotundamente por los variados efectos climáticos y habrá una gran cantidad de materia prima en todo febrero, dado los ciclos alterados de estas hortalizas.

