El Centro de Predicciones Climáticas (CPC) de Estados Unidos advirtió que el fenómeno atmosférico conocido como El Niño se intensificó durante los meses de octubre y noviembre y se espera que persista hasta la primavera del 2010.
El Centro de Predicciones Climáticas (CPC) de Estados Unidos advirtió que el fenómeno atmosférico conocido como El Niño se intensificó durante los meses de octubre y noviembre y se espera que persista hasta la primavera del 2010.
Explica que el fortalecimiento es consecuencia de "las anomalías en las temperaturas de la superficie del mar" en la zona este y central del océano Pacífico donde las aguas son más cálidas de lo normal.
Las consecuencias de diciembre a febrero de la fortaleza de El Niño serán "un aumento de las precipitaciones sobre el océano Pacífico central tropical y una continuación de condiciones más secas de lo normal sobre Indonesia".
Las previsiones para los meses de noviembre, diciembre y enero señalan que la temperatura de la superficie del mar oscilará entre 0,5 y 2 grados centígrados por encima de lo normal.
El pronóstico de los científicos estadounidense es que las anomalías en la temperatura de la superficie del mar empiecen a disminuir a principios del 2010 pero que El Niño persista hasta el periodo marzo-abril-mayo del próximo año.
En Argentina
El destacado agroclimatólogo argentino, ingeniero Eduardo Sierra, destacó esta semana que el fenómeno climatológico "El Niño" alcanzó su etapa de madurez a fines de noviembre. Usualmente, este fenómeno alcanza su máxima intensidad hacia el día de Navidad, circunstancia a la que debe su nombre (por el "Niño Jesús").
Los episodios bien desarrollados producen lluvias por encima de lo normal desde Noviembre hasta Marzo en el sur del Brasil, el este del Paraguay, el Uruguay, el este de la Región del Chaco, la Mesopotamia y la Región Pampeana. Por el contrario, el NOA y gran parte de Cuyo observan precipitaciones bajo lo normal.
Hacia comienzos de Noviembre, el fenómeno alcanzó la categoría de "El Niño", pero no alcanzará su intensidad máxima hacia Navidad, según es lo usual, sino unos dos meses después, hacia el mes de Febrero. Luego el fenómeno no se disipará hacia el mes de Marzo de 2010, lo cual hubiera sido el comportamiento normal, sino que conservará su categoría de "El Niño" por lo menos hasta Junio de 2010. Cabe mencionar que sería la primera vez que su proceso se continúa en el año climático siguiente. De cumplirse esta previsión, ello representaría la ocurrencia de dos episodios consecutivos de "El Niño", situación que nunca se ha dado hasta el presente,lo cual hace prever que continuarán observándose fuertes perturbaciones.
Conclusión
Se espera que el promedio de temperatura se mantenga algo por encima de lo normal.
El riesgo de heladas tardías puede darse por finalizado en casi toda el área agrícola nacional.
Tampoco debe pasarse por alto el riesgo de heladas tempranas en el otoño próximo.
Paralelamente, se incrementará considerablemente el riesgo de olas de calor con posibles golpes de sol.
Sobre el Litoral Fluvial y Noroeste Argentino habrá precipitaciones de gran intensidad,tormentas severas, con granizo y vientos.
El área agrícola del centro del NOA observará precipitaciones cercanas a lo normal.
El oeste del NOA, el Centro oeste de Cuyo, oeste de San Luis, el extremo oriental de Mendoza, el centro de La Pampa, el centro-sur de Buenos Aires observarán precipitaciones levemente inferiores a lo normal, si bien es de temer una incidencia de tormentas graniceras superior a lo normal, debido al elevado calentamiento de la superficie.
Es posible que la campaña 2009/2010 termine con fuertes lluvias de fin de verano y comienzos de otoño.
En lo que hace a los riesgos agroclimáticos, la transición hacia un estado de "El Niño" produjo un marcado cambio. La sequía y las heladas, que predominaron durante las campañas 2007/2008 y 2008/2009, dejaron de constituir las principales amenazas, dando paso a una mayor incidencia de granizo, vientos y anegamientos, en forma similar a lo registrado durante la campaña 2006/2007.
Por su parte, el panorama sanitario, que estuvo muy tranquilo durante las campañas agrícolas 2007/2008 y 2008/2009 debido a la sequía, pasó a mostrar condiciones cálidas y húmedas, muy conducentes para el desarrollo de enfermedades y plagas.