El gigante de 114 cubos de hormigón armado con la huella de objetos cotidianos -como símbolo de que alguna vez fueron usados por un ser humano que ya no está- que se levanta en la Plaza de la Shoá (ubicada en las avenidas Bullrich y del Libertador en Palermo, Capital Federal) no sólo es un monumento impresionante por sus dimensiones. Lo es fundamentalmente por el sentido con el que los arquitectos Gustavo Nielsen y Sebastián Marsiglia, ganadores con este proyecto del concurso de la Secretaría de Cultura de la Nación para recordar a las víctimas del Holocausto, le imprimieron humanidad al siniestro genocidio nazi. Para ellos, ‘es una herida a la humanidad”. Justamente el proceso de construcción de semejante estructura intercalado con el relato de sobrevivientes del nazismo y familiares directos es el leitmotiv de la película ‘Monumento. La humanidad detrás del concreto” que podrá verse en San Juan los días 1, 3 y 7 de septiembre próximos a las 21,30 horas.

