Aunque a muchos no les gusta, debemos asumir que el verano llegó a su fin. En breve, estaremos obligadas a guardar nuestros outfits más coloridos, los vestidos cortos, las sandalias y habrá que aceptar, nuevamente, la sobriedad que siempre acompaña al otoño y al invierno. También llegará el momento de sanear nuestro cabello, castigado por el sol y el agua salada, e interiorizarnos por la nueva tendencia en looks que vienen para la próxima temporada.
