Serios daños causan en Méjico agentes dañinos, entre los que figuran el Rhizoctonia solani, Fusarium sp, Pythium sp, A/ternaria sp, Colletotrichum sp, Verticillium sp. Phytophthora sp Armillaria sp y Sclerotium sp.
Serios daños causan en Méjico agentes dañinos, entre los que figuran el Rhizoctonia solani, Fusarium sp, Pythium sp, A/ternaria sp, Colletotrichum sp, Verticillium sp. Phytophthora sp Armillaria sp y Sclerotium sp.
Dichos fitopatógenos inciden directamente a raíces y semillas, propiciando pudrición, marchitamiento, ahogamiento y cancrosis en árboles, arbustos y frutos. Ante esa disyuntiva, el laboratorio mexicano NAFEX ha desarrollado un funguicida biológico de contacto llamado Fithan, cuyo ingrediente activo es una mezcla de esporas de tres especies aisladas de suelos mexicanos del género Trichoderma spp (T.harzíanum T. Fasciculatum T. Vi ride) .
El producto incrementa y promueve la formación de raíces de los cultivos en los que se aplica, además de que induce el florecimiento a través de sus compuestos enzimáticos.
El producto es útil en cebolla, ajo, ají, col, brócoli, tomate verde, melón, pepino, sandía, calabaza o flores como rosas, lilas, clavel, crisantemo y margaritas, incluso en césped de grandes extensiones.