Una peligrosa modalidad de estafa, que aprovecha la popularidad de las stories de Instagram y la confianza que los usuarios de la plataforma depositan en los contenidos que consumen, fue detectada en los últimos días.
Una peligrosa modalidad de estafa, que aprovecha la popularidad de las stories de Instagram y la confianza que los usuarios de la plataforma depositan en los contenidos que consumen, fue detectada en los últimos días.
Se trata de una nueva versión del fraude de suplantación de identidad en el que ciberdelincuentes publican anuncios falsos que simulan publicidades de entidades bancarias y prometen ofertas y rebajas irresistibles.
Desde descuentos en combustibles y vuelos hasta préstamos con tasas bajas, estas promociones están diseñadas para captar la atención de un público vulnerable, como jubilados y personas con problemas económicos.

Los anuncios fraudulentos, cuidadosamente elaborados con el logo y diseño de bancos reconocidos, aparecen en el carrusel de stories de las víctimas, entre contenidos de contactos, mejores amigos o publicidades reales.
Las graficas, muchas de ellas diseñadas con inteligencia artificial, prometen beneficios y descuentos de hasta el 50% en plataformas de streaming, servicios públicos, estaciones de servicios y pasajes aéreos, por ejemplo, e incluyen un botón de “Más información”.
Al hacer click, los usuarios son redirigidos a una página web que imita a la perfección el portal oficial del banco que supuestamente ofrece la promoción. Allí, se solicita información sensible como número de documento, usuario y contraseña. Una vez ingresados estos datos, los delincuentes obtienen acceso total a las cuentas bancarias de las víctimas.
Esta estrategia se basa en ingeniería social, una técnica que explota las emociones y necesidades de las personas para engañarlas. En un contexto de crisis económica, los estafadores ofrecen soluciones atractivas para problemas cotidianos como el ahorro en gastos o el acceso a créditos. Este enfoque recuerda tácticas previas utilizadas durante la pandemia, cuando se difundían falsas oportunidades relacionadas con vacunas contra el COVID-19.
El uso masivo de redes sociales como Instagram brinda a los criminales un alcance amplio y directo hacia sus potenciales víctimas. La cantidad de estafas que se conocen a diario y el enorme número de víctimas confirman que estas plataformas son un terreno fértil para campañas fraudulentas debido a su naturaleza visual y la confianza que generan entre los usuarios.
En cuanto a la posibilidad de publicitar tan fácilmente estafas en Instagram, la respuesta de Meta está en sus Normas de Publicidad, que prohíben explícitamente los anuncios que promocionan productos, servicios, esquemas u ofertas utilizando prácticas engañosas o fraudulentas. En ellas se incluyen anuncios destinados a estafar a las personas o a robarles información personal.
Al respecto, la empresa también aclara que todo el contenido publicado en la plataforma, incluidos los anuncios, puede reportarse. Por último, aseguran que cada vez que identifican contenido infractor de las políticas de publicidad, lo bajan. Es por esa razón que las campañas de estafas duran poco, se renuevan rápido y las cuentas detrás de estos fraudes siempre tienen poco contenido y una fecha cercana de creación.
Para detectar cuando una publicidad es una estafa hay varios detalles que delatan el fraude:
Para evitar caer en este tipo de estafas, es fundamental:
Este tipo de estafas tiene consecuencias económicas devastadoras para las víctimas: al acceder al homebanking de una persona, los ciberdelincuentes no solo transfieren todos los ahorros a sus cuentas, sino que también le activan préstamos y le dejan al usuario una deuda impagable.
Pero además, genera un impacto emocional en las personas, les quita confianza en el uso de herramientas digitales y les deja un sinfín de trámites para intentar recuperar el dinero robado.
Tenés diferentes alternativas en todo el país. El primer paso, siempre, es hacer la denuncia en una comisaría y/o en la Fiscalía más cercana a tu domicilio. Llevá toda la información del caso que tengas. También se recomienda comunicarse y hacer la denuncia en:
En caso de que creas que tus datos personales fueron expuestos, podés comunicarte con la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales para recibir información y asesoramiento para realizar denuncias de delitos relacionados con la privacidad o la protección de tus datos personales: Av. Pte. Gral. Julio A. Roca 710, Piso 5, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Tel.: (54-11) 3988-3968 o escribir y adjuntar la información por email a datospersonales@aaip.gob.ar.