1. El fanatismo por las prendas demasiado ajustadas. En cualquier ámbito es muy común ver mujeres luciendo pantalones o vestidos que las dejan casi sin oxígeno. La presión social o la falsa idea de que un talle menos siempre es mejor, hacen que muchas cometan este error. Las consecuencias: al ajustarnos por demás, salen rollitos que de otro modo no existirían, y generamos una incomodidad que se ve en nuestros movimientos. La medida es entallar, en lugar de ajustar.
 

 

2. Abusar del color negro. ¿Qué placar no está poblado de prendas totalmente negras? Y si bien es cierto que se trata de un tono neutro, distinguido y que va para cualquier ocasión, no hace falta tanta devoción hacia él, y sí conviene aprocechar el efecto de otras opciones, especialmente en las prendas que están cerca del rostro, para iluminar y resaltar las facciones. Quienes no se animen tanto a las opciones demasiado estridentes, pueden recurrir a otras alternativas dentro de los neutros, como puede ser el berenjena, el verde seco o el azul marino.
 

 

3. Pensar que a todas nos quedan bien los vestidos cortos o las maxifaldas. Esto ocurre al no hacer un análisis objetivo de nuestras tipologías corporales y esto lleva a ver mujeres muy bajas con polleras largas y acampanadas y a las más altas, con opciones muy cortas. Como regla general, a las mujeres que midan menos de 1,65 metros de estatura les quedarán mejor las faldas por sobre la rodilla o dos dedos por encima de ella, para que visualmente se vean estilizadas y el largo de la prenda no las haga verse más bajas. También es importante evaluar cuál será el contexto para lucir acertadas en cada una de las ocasiones o lugares a los que concurrimos.
 

 

4. La manía de maquillarse demasiado. Se trata de otro accesorio más que hace a una buena imagen. Pero, cuando se cae en excesos o en los abusos en su uso, tiene un efecto contrario al buscado. Lo mismo ocurre cuando no lo tenemos en cuenta en nuestra a la hora de lookearnos para salir. ¿Qué productos utilizar siempre? Un corrector de ojeras, algo de máscara para pestañas y un poco de rubor. Por otro lado, en lo que no debemos de caer es en el exceso de rubor, las combinaciones muy recargadas (como ser: ojos ahumados y boca roja), o llevar estas alternativas de día.
 

 

5. Recurrir a los zapatos con plataforma para parecer más estilizadas. Hay entre las argentinas un fanatismo especial por la altura y eso lleva a la debilidad por las plataformas. El peor error es pensar que este tipo de calzado nos hará ver más estilizadas porque el efecto es el contrario. Visualmente nos eleva, pero la manera de caminar y la postura del cuerpo con su uso resultará demasiado tosco. Es mejor elegir, en cambio, un taco de cinco centímetros tipo stiletto, ya que genera un efecto óptico más propicio para estilizar.