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Paula Quattrocchi, miembro de la Subsecretaria de Coordinación Académica de la Universidad de Buenos Aires (UBA) brindó algunos consejos para escoger la alternativa apropiada.

 

"Una de las principales recomendaciones tiene que ver con el valor de la información. Es importante tener una amplia información sobre los proyectos informativos y campos ocupacionales. Hablar con profesionales, interiorizarse sobre lo que uno puede hacer después de recibirse y la mayoría no conoce".
 

El siguiente paso es enfocarse en lo subjetivo, en todo lo referido a gustos e intereses, como también las habilidades y capacidades que creen y que pueden tener. Considerar los desafíos a afrontar y los recursos para ello.
 

El tercer pilar a considerar reside en la relación con los adultos. Suele ocurrir que los padres involucren sus ansiedades y deseos propios, condicionando la decisión. La especialista recomendó que los jóvenes "recurran a los espacios de orientación donde no solamente se interactúa con profesionales que guían la elección, sino que además se intercambia opiniones con pares".
 

 

Consejos específicos:
 

Empezar por los no: en ocasiones es más sencillo especificar las ramas de estudio por las que no se tiene preferencia o que generan menor entusiasmo. Esta definición permite recortar el abanico de opciones de carreras universitarias.
 

Definir fortalezas y debilidades: otro ejercicio es escribir las tareas que resultan más interesantes y las que se imagina realizando de manera habitual así como aquellas para las que se tenga mayor facilidad. De esta manera, se continúan descartando opciones para realizar una elección acorde a los intereses.
 

Conversar con profesionales del sector: indagar en las profesiones que ejercen y tareas que realizan los graduados de las carreras para tener un panorama real sobre la salida laboral de las diferentes carreras y los ámbitos de desempeño que pueden ser fábricas, oficinas, talleres, etc.
 

 

Analizar el plan de estudios: investigar sobre el plan de estudios, la cantidad de materias que incluye, los contenidos mínimos, los programas, etc. Hay carreras que poseen un enfoque más práctico a través de talleres o experimentación.
 

Informarse sobre la duración: en relación a la duración de la carrera, existen numerosas opciones. Por un lado están las licenciaturas, que se extienden a partir de 4 años, por otro las tecnicaturas de 2 años y medio, y finalmente las diplomaturas que duran 6 meses. También hay cursos cortos o de verano que pueden inclinar la decisión.
 

Conocer la salida laboral y el campo de desempeño: todas las carreras definen un perfil del graduado y su campo de desempeño. Es importante conocer la salida que ofrece en la actualidad el mercado laboral, para no llevarse sorpresas. Lo mismo con el rango de salarios ofrecidos.
 

Asesorarse sobre el aval de los títulos ofrecidos: la oferta universitaria es extensa, pero no todas otorgan títulos avalados por el Ministerio de Educación de la Nación o bien títulos de reconocimiento internacional.