El aloe vera es una de las plantas más populares en las casas. Si bien es fácil de cuidar y muy resistente, su riego es fundamental para mantenerla sana y que crezca rápido.
El aloe vera es una de las plantas más populares en las casas. Si bien es fácil de cuidar y muy resistente, su riego es fundamental para mantenerla sana y que crezca rápido.
El principal error que muchos cometen es darle agua de más. Al ser una suculenta, almacena líquido en sus hojas y no necesita de más, ya que sus raíces pueden pudrirse y las hojas volverse más blandas.
La clave está en prestarle atención a la tierra. El aloe vera solo necesita agua cuando el sustrato está completamente seco. En épocas templadas, esto suele pasar cada 15 a 20 días. En verano, con el calor intenso, puede requerir un riego cada 10 a 12 días.
Además del riego, el aloe vera necesita mucha luz natural. Ponelo cerca de una ventana o en un balcón luminoso para que crezca fuerte y sano. Si el ambiente es oscuro, la planta se estira y se debilita.