Freír las milanesas no solo suma calorías, sino que también puede generar exceso de grasa en la cocina. Cocinarlas al horno permite mantenerlas jugosas por dentro y crocantes por fuera, al reducir el aceite y facilitar la limpieza. Además, es ideal para familias que buscan comer rico sin comprometer la salud.
La clave está en empanar de forma correcta y usar un truco: un chorrito de aceite sobre el pan rallado antes de hornear. Esto ayuda a que las migas se doren de forma uniforme y queden crujientes, al simular el efecto de la fritura tradicional. También se puede alternar pan rallado común con panko para lograr un acabado extra crocante.