Para el Feng Shui, septiembre no es un mes cualquiera, sino que lo considera como un punto de inicio para un nuevo ciclo. En este marco, recomienda una limpieza energética que se realiza con agua y sal.
Para el Feng Shui, septiembre no es un mes cualquiera, sino que lo considera como un punto de inicio para un nuevo ciclo. En este marco, recomienda una limpieza energética que se realiza con agua y sal.
La técnica milenaria sostiene que es una época ideal para reorganizar la casa, soltar lo que no suma y abrirle la puerta a energías positivas.
El Feng Shui asegura que los cambios de estación son momentos clave para renovar la energía de los espacios. En septiembre, la transición impulsa a hacer espacio para lo nuevo y dejar atrás lo que ya no suma.
Por eso, este ritual con agua y sal ayuda a eliminar la energía estancada y a limpiar simbólicamente cada rincón del hogar.