Las hierbas son de vital importancia en el especiero de la cocina, para darle mucho más sabor a las diferentes recetas que se preparan. Con estos trucos caseros, ya no deberás comprar más, y solo se deben seguir algunos pasos.
Estos trucos para realizar de forma casera te permitirán que tengas un especiero mucho más completo.
Las hierbas son de vital importancia en el especiero de la cocina, para darle mucho más sabor a las diferentes recetas que se preparan. Con estos trucos caseros, ya no deberás comprar más, y solo se deben seguir algunos pasos.
Hay 11 especies de diferentes hierbas que enraízan en agua, por lo que hace más fácil el proceso del crecimiento, y podés reproducir en casa, sin necesidad de gastar dinero comprándolas, al lograr llenar el especiero.
Muchas personas, sobre todo a las que les gusta experimentar diferentes sabores en la cocina, recaen en la necesidad de tener diferentes hierbas en la alacena, para combinar con distintos alimentos y generar nuevas sensaciones para el paladar.
Pero a veces, es más interesante (además de económico) contar con todas estas hierbas en cantidad, por lo que la solución es reproducirlas en casa. Para esto, no hay que tener tantos conocimientos, ya que algunas de estas necesitan que el tallo esté en unos pocos centímetros de agua para generar raíces.
Por ejemplo, la albahaca y la salvia debe tener su tallo en unos ocho centímetros de agua, lo que logrará que enraícen fuerte y empiecen a crecer nuevas hojas, lo que le dará a tu cocina hierbas naturales.
Otras, como el perejil, estragón y la menta necesitan tan solo estar en un recipiente con cuatro centímetros de agua. La última, que le dará un toque fresco a las comidas, es una de las que más rápido crecen, por lo que se puede tener en un corto tiempo de reproducción.
El romero, orégano y cilantro, tres de las hierbas que más se utilizan en la cocina, solo necesitan de cinco centímetros de agua, mientras que la melisa requiere de siete y el tomillo y la hierbabuena solo seis. En todos los casos, una vez que ya generaron raíces, hay que plantarlas en tierra.
Esto no solo genera que uno se pueda ahorrar mucho dinero con un procedimiento sencillo para cultivar las propias hierbas, sino que todos los ejemplos dados, no requieren de grandes conocimientos ni un cuidado profesional, para que el resultado final sea el deseado.
La parte más importante cuando uno arranca a cultivar en casa es tener la información adecuada para hacerlo de la mejor forma. Un primer paso es saber cuales son las hierbas que menos trabajo llevarán, y las once mencionadas anteriormente son un buen ejemplo.
Por otra parte, una de las cuestiones clave radica en planificar la forma de cultivar: se puede empezar de una manera más casera, al utilizar recipientes reciclados como partes de botellas o latas para comenzar a germinar.
Con respecto al riego, siempre es vital para las plantas que las macetas o los recipientes tengan una parte que permita drenar el agua. Además, hay que conocer los requerimientos de cada especie para saber los ciclos de riego que necesitan en las diferentes estaciones de año, para que no se sequen, pero tampoco se ahoguen.
Aunque estas hierbas mencionadas anteriormente no necesitan de un mantenimiento constante, si es importante cada un período de tiempo agregar pequeñas cantidades de fertilizante orgánico y realizar podas para mantener las partes saludables y eliminar las que pueden terminar dañando a la planta.
Estas podas deben ser sumamente cuidadosas para evitar un daño permanente en la especie que plantamos. Lo mismo cuando decidimos retirar un pedacito para utilizar en la cocina: debe ser en el momento en el que la planta está en el punto preciso y sin ser brusco sobre las hojas, para que, al fin y al cabo, duren más tiempo.