La lengua de suegra es una de las plantas favoritas para tener en casa y, si bien es resistente, hay un error muy común que puede matarla en verano.
La lengua de suegra es una de las plantas favoritas para tener en casa y, si bien es resistente, hay un error muy común que puede matarla en verano.
Se trata del exceso de riego. El calor hace pensar que todas las plantas necesitan más agua, pero con la lengua de suegra pasa exactamente lo contrario, ya que esta especie almacena agua en sus hojas carnosas y no tolera el encharcamiento.

Por lo tanto, si se riega de más, las raíces se pudren y la planta puede morir en cuestión de días.
Hay síntomas claros que indican que la lengua de suegra está sufriendo por demasiada agua: