31 de marzo de 2026 - 12:18

Sexo a partir de los 50: cinco consejos para disfrutar y aumentar el deseo

Se suele pensar que el deseo del sexo desaparece a medida que nos hacemos mayores, pero hay muchos mitos relacionados a este tema. Es cierto que puede cambiar el ritmo, la forma o las prioridades, pero lo cierto es que no desaparece.

Como todo, la sexualidad también evoluciona con la edad y no es lo mismo tener sexo en la adolescencia que en la edad adulta y tampoco lo es con 30 que con 50 años. Esto no quiere decir que a medida que cumplamos años, las ganas de sexo disminuyan o aumentan, simplemente cambia la forma en la que vivimos y disfrutamos de las relaciones sexuales.

En el caso de la mujer, es cierto que, a determinada edad y por el efecto de las hormonas, puede disminuir la libido y que las ganas de tener sexo disminuyan pero esto se puede revertir. Como explica Alba Povedano, sexóloga clínica española, la sexualidad evoluciona a lo largo de nuestra vida: “Con la edad, tendemos a pensar que el deseo desaparece a medida que nos hacemos mayores, pero hay mucho mito en cuanto a esa afirmación. Sí que puede cambiar el ritmo, la forma o las prioridades, pero lo cierto es que desaparecer, no desaparece”.

Mientras que en la juventud “predomina mucho más la intensidad, la frecuencia o incluso la curiosidad, con la edad gana terreno la calidad de las relaciones, así como la conexión entre las personas, mejor comunicación y más disfrute sin prisas”, informa. Eso sí, “vamos a experimentar cambios en el cuerpo y habrá que ir adaptándose a ellos”.

Diferencias entre el hombre y la mujer

En cuanto a las diferencias entre hombres y mujeres, a nivel biológico la experta señala que no hay tantas diferencias entre unos y otros, pero lo que sí hay son cambios educacionales y esto es así porque “a los hombres se los educó mucho más en el rendimiento y en la disposición y a las mujeres mucho más en el cuidado y en la complacencia”.

En el plano fisiológico, a medida que nos hacemos mayores, los hombres van a experimentar ciertos cambios, sobre todo, “en las erecciones y en tener menos deseo por causas hormonales cuando baja la testosterona”. En el caso de las mujeres, aumenta “la sequedad vaginal, se producen cambios en la sensibilidad y atrofias si no hay buenos cuidados”.

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En la adultez se valoran otras cosas antes y después del sexo. (Foto: Adobe Stock)

En la adultez se valoran otras cosas antes y después del sexo. (Foto: Adobe Stock)

Esto es lo normal, sin embargo, si juntamos los cambios educacionales con estos cambios fisiológicos, “aparece la frustración por no llegar a esos estándares que teníamos establecidos” y aquí es cuando aparecen los problemas. La buena noticia es que, todo se puede arreglar con “una mejor comunicación, exploración y autoconocimiento” y, la sexóloga señala que esto puede hacer que la conexión sea mayor que cuando pasamos etapas siendo más jóvenes.

Los gustos también cambian

La experta dijo que no sólo se producen cambios físicos a partir de los 50, sino que también cambian los gustos. De jóvenes, nos suelen gustar más las prácticas inmediatas o muchas que se asocian a lo visual, mientras que, con el tiempo, valoramos más la parte más emocional y sensorial, algo que ocurre tanto en hombres como en mujeres.

En la juventud, describe, “solemos darle aún demasiada importancia a los genitales y pasamos por los preliminares como si fueran solo una parte menor del juego sexual, mientras que, en la madurez, estas prácticas tan divertidas pasan a ser mucho más el centro de la relación, dando mucha más importancia al contacto, el ritmo más lento y el placer compartido sin tanta autoexigencia, dejando de ser tan genital y pasando a ser una sexualidad más integral, de piel, miradas, complicidad, etc.”, pero no sólo eso, ya que en edades más avanzadas, muchas personas mayores suelen atreverse a hacer cosas nuevas porque ya no sienten tanta vergüenza o miedo al qué dirán.

Consejos para disfrutar del sexo a partir de los 50

A cualquier edad, pero sobre todo a partir de los 50, el sexo reduce los niveles de cortisol y funciona como un catalizador que estimula la liberación de diferentes sustancias implicadas en nuestro bienestar, como las endorfinas, que producen sensaciones de euforia y placer, la oxitocina que promueve sentimientos de conexión y confianza, o la dopamina que mejora el estado de ánimo y la motivación. Para los que quieran mejorar sus relaciones sexuales en la edad adulta, su consejo de experta es atender todos los ámbitos, no sólo el físico. Y recomienda:

  • Cuidar la salud física, porque influye en el deseo.
  • Comunicar. Hablar de lo que gusta, de lo que no y de lo que se necesita, y no dar por hecho que lo que me gustaba hace unos años sigue siendo lo mismo que ahora. Hay que tener presente que el cuerpo y las preferencias cambian.
  • Explorar el cuerpo sin prisa, con humor y sin autoexigencia. Siempre tenemos nuevos recovecos por conocer y el cuerpo es una fuente de placer que no acabaríamos nunca.
  • Usar lubricantes o juguetes que nos pueden ayudar a recuperar fuerza, tonicidad de suelo pélvico para disfrutar más, ayudar con la parte más fisiológica, y además pasar un buen rato cambiando un poco el tipo de estímulo al que estamos acostumbrados/as.
  • Mantener el deseo con estímulos. Leer, fantasear, tocarse, descubrirse con los juguetes ya nombrados.
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