El Gobierno respaldó el desalojo en la planta de Pepsico en Florida, que estaba tomada por los trabajadores que habían sido despedidos tras el cierre de la fábrica y que terminó con fuertes incidentes con la Policía. El operativo dejó un saldo de 15 policías y 15 trabajadores heridos. Una agente de Infantería sufrió graves lesiones, con fracturas expuestas en una pierna. 

"No vamos a aceptar la violencia: la policía hizo lo que tenía que hacer, actuar para cumplir con la orden judicial, medidas que se cumplen con el menor uso de la fuerza posible", dijo escuetamente la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. Su par bonaerense Cristian Ritondo también respaldó el accionar de las fuerzas de seguridad: "Teníamos la orden de desalojo y la cumplimos, ya que somos el brazo de la Justicia", dijo el funcionario.

"Los agentes no usaron armas letales, además cumplimos con el protocolo, ya que se avisó con tiempo que se cumpliría con el desalojo", explicó Ritondo, que criticó que a los efectivosles tiraron, desde 14 metros de altura, tachos de pintura, piedras y hasta un matafuegos.

"Tengo que lamentar que hay 15 policías heridos; a uno de ellos incluso lo hirieron en la cabeza. Se sabe de dónde viene la violencia, ya que la mayoría de los trabajadores habíanarreglado su situación con la empresa, mientras que afuera había más 'organizaciones solidarias' que trabajadores", dijo Ritondo.

Cuando le consultaron si la gobernadora María Eugenia Vidal avalaba el accionar de la fuerza, Ritondo aclaró que "ella no tiene que avalar el procedimiento, sino la Justicia" y diferenció con que los funcionarios políticos lo que tienen que hacer es "ver que el personal policial actúe de acuerdo al reglamento".