El cardenal Jorge Bergoglio presidió ayer la misa central de la celebración de San Pantaleón, en el santuario dedicado al patrono de la salud en el barrio porteño de Mataderos, donde pidió tener "un corazón que vea lo que le pasa a nuestros hermanos". Bergoglio no hizo alusión a temas de coyunturas como el aborto o el matrimonio homosexual, pero criticó a quienes "le pegan" o "apalean con la lengua" a los demás, aunque sin identificarlos. Pero se refirió a ellos y aseguró, "viven para sí mismos. No se hicieron cargo, ni se conmovieron". E insistió en que se necesitan hombres y mujeres con "un corazón que vea, que se conmueva, que se acerque y se haga cargo de los problemas de nuestros hermanos".

