Guillermo Torre, un joven de Neuquén que devolvió $150 mil a principios de marzo, recibió dos sorpresas inesperadas: por su actitud solidaria le otorgaron una beca para terminar la secundaria y lo llamaron de Presidencia para reunirse con Mauricio Macri.

 

“Desde que devolví ese dinero me pasaron todas cosas buenas”, dijo a LM Neuquén. Gracias a su buena acción, podrá cumplir su sueño de terminar el colegio, ya que le dieron una beca por parte de la Fundación de Altos Estudios para la Nueva Argentina (FAENA).

 

 

Guillermo, quien vive en el barrio Copol y trabaja como ayudante de cocina en una parrilla, explicó que abandonó los estudios cuando cursaba tercer año, "por la mala la situación económica de mi familia". Ahora, podrá cursar el bachillerato libre, sin obligación de asistir a clases y recibirá todo el apoyo necesario.

 

Autoridades de la Fundación explicaron al mismo medio que le darán el material de estudios de manera digital, contará con tutores y aclaró que la beca será por un año: “En el caso de que Guillermo no pueda completar los dos años durante el 2018, ya que nuestro programa permite que el alumno pueda rendir las materias de dos años en uno, se le extenderá la beca para el 2019”, sostuvo Gastón Contardi, secretario general.

 

Pero las sorpresas no terminaron para el joven neuquino. Ayer recibió un llamado desde Presidencia de la Nación. “Fueron cuatro minutos, atendí el teléfono y me dicen que son de Protocolo de Presidencia. Pensé que era un chiste. Me dijo que cuando (Mauricio Macri) venga a Neuquén va a pasar por la parrilla y que el país necesitaba gente como yo”, dijo.

 

Acto de solidaridad

El pasado 5 de marzo, Guillermo se dirigía al trabajo como todas las mañanas. Sobre la calle Salta, en cercanías de la rotonda de la Ruta 7 y Avenida del Trabajador, un motociclista aceleró y se le cayó "algo" negro. Resultó ser un bolso con $20 mil, 600 dólares, dos cheques de $ 60 mil y una chequera.

 

Intentó perseguir al conductor de la moto, pero luego de unas cuatro o cinco cuadras, perdió el rastro. Ante esta situación, buscó alguna referencia dentro de los papeles y encontró un nombre.

 

Guillermo pidió permiso para entrar más tarde al trabajo y se dirigió a un banco para buscar información o algún contacto que le permita devolver el dinero. Sin embargo, desde la entidad bancaria no pudieron ayudarlo.

 

Entonces compartió una imagen del dinero y los cheques en Facebook, donde finalmente logró encontrar al dueño, gracias a varias personas que lo reconocieron. Se puso en contacto con él y acordó un encuentro para entregar la agenda con el dinero.

 

“Perdí celulares y sé cómo se siente perder algo”, contó Guillermo, después de haber concretado la devolución. El dinero era de una empresa vinculada al petróleo, de la que no trascendió el nombre, pero le dio una recompensa por el gesto: le entregó dos mil pesos.