El Gobierno puso en marcha ayer el Plan Nacional Anticorrupción, que se extenderá por 5 años, y que define como "eje prioritario la lucha contra corrupción" para "profundizar el camino de la rendición de cuentas" en la administración pública.

El plan impulsa "mecanismos para mejorar la eficiencia de las contrataciones públicas (con especial énfasis en la obra pública), diversas plataformas para asegurar el acceso de la ciudadanía a información pública o la implementación de una plataforma uniforme para la rendición de cuentas de transferencias, becas y subsidios".

La decisión se tomó por decreto 258 publicado ayer en el Boletín Oficial con la firma de Mauricio Macri. El presidente instruyó a la Oficina Anticorrupción, a cargo de Laura Alonso -autora del Plan- a crear un consejo asesor para el "seguimiento de la implementación de las iniciativas, pudiendo convocar para integrarlo a organizaciones de la sociedad civil, al sector privado y a expertos con reconocida trayectoria en transparencia".

El secretario de Fortalecimiento Institucional de la jefatura de Gabinete, Fernando Sánchez, 

explicó que el plan "es transversal a todos los organismos del Poder Ejecutivo Nacional, y será de cumplimiento obligatorio".

El Gobierno invita al Congreso Nacional, al Poder Judicial, al Ministerio Público Fiscal, al Ministerio Público de la Defensa y al Consejo de la Magistratura a "dictar normas de carácter similar a la presente medida".

Télam