Un acto de irresponsabilidad obligó a aislar a 14 familias de Santiago del Estado, luego que un adolescente rompiera el aislamiento, social, preventivo y obligatorio y participara de una fiesta clandestina, siendo hijo de una funcionaria policial que había sido notificada que había dado positivo en el test de coronavirus (orthocoronavirinae).

Esta situación no le llama la atención a los vecinos, que denunciaron una y otra vez reuniones sociales no autorizadas en distintos barrios de La Capital y La Banda, que son el foco de la mayoría de casos de covid-19 en la provincia y en la que rigen los protocolos más estrictos desde el inicio de la pandemia. 

En cuanto al caso en cuestión, vecinos del barrio San Germés denunciaron el último sábado en la noche que había una fiesta clandestina con la presencia de varios jóvenes en una vivienda.

La Policía arribó al lugar y detectó la presencia de 14 jóvenes entre varones y mujeres, diez de ellos menores de edad.

Lo que llamó la atención de todos es la presencia del hijo de una funcionaria policial que presta servicio en la Comisaría 51, que ya sabía que la uniformada tenía coronavirus y ambos debían cumplir los 21 días de aislamiento obligatorio, ante la presunción de que todos podían portar el virus.

Ninguno de los jóvenes que acudieron el evento, respetaban las medidas de distanciamiento social ni usaban barbijo, por lo que todos podrían haberse contagiado. 

La Fiscalía y el Comité de Crisis tuvo que trasladar a todos los jóvenes a sus viviendas, notificar a sus padres además de la infracción, que ahora cada familia debe cumplir el aislamiento de 21 días.

El Ministerio de Salud provincial ahora deberá monitorear la evolución de todas las familias y se les realizarán las pruebas según corresponda.

Fuente: Crónica