Luego de que hoy se supieran detalles de como serán las subas para los usuarios de energía eléctrica, el Enargas –el regulador del sector gasífero en la Argentina– publicó los cuadros tarifarios en el Boletín Oficial. Es el paso que reclamaban las empresas del sector para poder aplicar la segmentación de la tarifas y, claro, los aumentos que recibirán los consumidores.

El ente publicó los anexos con los valores para el grupo de usuarios del Nivel 1. O sea, los que no reciben más los subsidios y pagarán la tarifa plena. Y detalló los tres aumentos que se darán de manera progresiva en agosto, octubre y diciembre.

Si se toman los consumos variables de los usuarios porteños de Metrogas, por caso, la suba alcanza un 107 por ciento a fin de año para el grupo que se conoce como R1, el grupo de menor consumo que se considera promedio con una estufa, un calefón y una cocina. La suba para el segmento R3-1, para tomar otro de los grupo en los que se dividen los consumidores, alza alcanzará un 90% en diciembre.

Ambos ejemplos tendría un primer impacto de 24,8% y de 20,9%, respectivamente, en la factura de octubre, ya que los nuevos valores de la tarifa con la primera quita de subsidios se aplicarán a partir de septiembre. Y los ciclos de facturación de las empresas varían según cada usuario.

De acuerdo a cálculos del sector de acuerdo a los consumos promedio de cada categoría, el impacto en la próxima factura —a partir del primer tramo de la quita de subsidios— para usuarios de la categoría R1 (la más baja) representa unos $132. Para la categoría R2 1° son $256; para la categoría R2 2° son $371; para la categoría R2 3° son $435.

En el caso de la categoría R3 —que abarca a los usuarios de más consumo— la suba promedio se estimó en $504 para el grupo R3 1°; en $603 para el grupo R3 2°; $709 para el grupo R3 3°; y $1.538 para el grupo R3 4°, de más consumo.

En Enargas publicó cuadros tarifarios de 10 distribuidoras de gas de todo el país. Entre las zonas hay diferencias, sobre todo en las tarifas especiales de la llamada “zona fría”. La tarifa de gas se compone de un cargo fijo, los cargos por m3 de consumo –variable de acuerdo a lo que se utiliza y al precio del gas mayorista–, el valor del transporte, la distribución y los impuestos.

De todos los componentes de la factura, el que recibe subsidio del Estado es el valor del gas en boca de pozo, antes de su transporte y distribución. Por lo tanto, en esta quita de subsidios no hay variaciones en los otros componentes del precio final de la factura que reciben los usuarios.

Las diferencias en el consumo suelen ser muy grandes según la zona del país. Por ejemplo, una familia tipo de la ciudad de Buenos Aires que utiliza cocina (completa) y calefacción por caldera, tiene un consumo promedio anual de 915 a 933 m3. En cambio, en Zona Sur del Gran Buenos Aires, la misma familia y usando cocina, estufas de tiro balanceado y termotanque, entre 750 a 785 m3.

La resolución publicada este miércoles, en un suplemento del Boletín Oficial, estableció en sus fundamentos que más adelante se convocará a una audiencia pública, un paso requerido pero que se obvió por la urgencia en los plazos dispuestos por el Gobierno. “Corresponderá oportunamente al organismo (Enargas) efectuar todos los análisis y pasos procedimentales que permitan la participación ciudadana en los cuadros tarifarios que en definitiva resulten, comprendiendo también lo pertinente respecto del tratamiento en materia de diferencias diarias acumuladas, todo lo cual no aparece como viable en esta oportunidad en razón de la inmediatez requerida por la Secretaría de Energía”, asegura el texto.