Abuelas de Plaza de Mayo informó hoy el fallecimiento de Antonia "Negrita" Acuña de Segarra, responsable durante años de la filial Mar del Plata del organismo de derechos humanos e integrante de su comisión directiva. Tenía 86 años.

La noticia del fallecimiento se dio "con el desconsuelo agravante de que no pudo encontrar a sus nietos, en plural, porque la dictadura le arrebató a sus tres hijos, dos de ellas mujeres secuestradas embarazadas: Laura, de 17 años, con su embarazo a término, y Alicia, de 21, que estaba de dos meses y medio".

Nacida en 1934 en Tucumán, se mudó con su madre a Buenos Aires y tras su matrimonio con Osvaldo Segarra se afincó en Mar del Plata. En junio de 1978, durante el Mundial de fútbol, desaparecieron sus dos hijas embarazadas y sus yernos, Pablo Torres y Carlos Mendoza. Más tarde, la dictadura también desapareció a su hijo Jorge. 

Abuelas recordó que "como la mayoría de los familiares de desaparecidos, recorrió comisarías, juzgados y decenas de dependencias del Estado, sin obtener respuesta". Viajo a Buenos Aires y "en una visita desesperada a Plaza de Mayo se encontró con otras Madres que hacía un año recorrían despachos oficiales en busca de sus hijos, hijas, nietos y nietas. Allí supo de la existencia de las Abuelas de Plaza de Mayo, se incorporó a la institución y comenzó a replicar el trabajo en Mar del Plata".

A la hora de despedirla, el organismo contó que "trabajaba en cada evento de difusión, siempre con la esperanza de encontrar algún nieto, alguno de sus nietos" y que fue "protagonista indiscutida de la filial marplatense de Abuelas", hasta convertirse en "un colectivo de lucha, hoy referencia de los derechos humanos en la ciudad". 

Negrita espació sus viajes a Buenos Aires por cuestiones de salud. "Yo digo siempre que desde arriba voy a seguir trabajando”, había dicho en una entrevista. "Y así será, porque su ejemplo nos guiará para encontrar a los hijos de Laura y Alicia y a todos los y las que faltan", advirtieron Abuelas, que la despidieron así: "Querida Negrita, que en paz descanses, encontraremos a tus nietos, ya verás. Hasta siempre".