Franco Dalmolín, quien recibiera un trasplante de corazón a los ocho meses, en lo que fue el primer trasplante de este tipo a un bebé realizado en la Argentina, murió a los 13 años y sus restos eran velados hoy en la localidad de Chajarí, en la provincia de Entre Ríos, según informó a la agencia de noticias Télam un familiar.

 

El chico pasó las últimas dos semanas internado en el Hospital Garraham de la ciudad de Buenos Aires y falleció ayer tras desmejorar su salud, con complicaciones en el riñón, hígado y pulmón. "Franco estaba viviendo en un departamento hace dos meses frente al Hospital Garraham, ya que no podía estar internado por estar inmunosuprimido, pero las últimas dos semanas lo internaron por sus complicaciones en el riñón, hígado y pulmón", contó a Télam Mauricio Gallo, tío del chico.

 

El familiar contó que "el Garraham estaba evaluando un nuevo trasplante". "Franco salió ayer a pasear con su mamá, Lidia Gallo, al jardín Japonés porque se sentía bien, pero de un momento para otro se bajó del auto para ir al baño y su mamá lo encontró tirado", relató el tío, quien agregó que "Lidia pidió a los gritos que la ayudaran y lo trasladaron al Hospital Fernández, donde durante una hora intentaron reanimarlo sin tener éxito".

 

Dalmolín frecuentaba la escuela María Auxiliadora, donde concluyó su sexto año en 2016, e intentaba llevar adelante una vida lo más adecuada a su edad dentro de lo posible, aunque sujeto a los cuidados que requería su salud.

 

Fue el primer bebé trasplantado de corazón en la Argentina en el 2004 y el país entero conoció su historia porque sus papás la hicieron pública ante la desesperación por contar con un órgano. Su trasplante fue exactamente el 10 de septiembre de 2004 en el Hospital Garrahan, después de que algunos médicos le habían avisado a los padres que el final de la vida de Franco –que tenía 8 meses en ese momento– estaba cerca.