No tiene un perfil mediático en absoluto ni cercanía con partidos o dirigentes políticos. El juez de Lomas de Zamora Juan Pablo Auge, quien ya tenía a cargo la investigación de uno de los escándalos de espionaje perpetrados en la AFI macrista, se enteró este viernes 3 de julio que con el apartamiento de su par Federico Villena en la otra causa por el mismo accionar de los espías, ahora tendría a su cargo ambos expedientes y la responsabilidad más alta de su carrera en ellos. 

Ese bajo perfil transmite calma al sector político que espera con ansias el desarrollo de la causa que indaga sobre espionaje a periodistas y funcionarios políticos de primera línea tanto de la oposición como del oficialismo, como los casos de Cristina Fernández de Kirchner y Horacio Rodríguez Larreta, entre otros. 

De 58 años, vecino de City Bell y oriundo de La Plata, Auge mostró indicios de su accionar en la causa que ya estaba en sus manos por el espionaje en el Instituto Patria, al detener al espía Alan Ruiz, por lo que hasta ahora no ha cosechado críticas desde el oficialismo, a pesar de que fuentes judiciales aseguran que "no es un juez peronista". La duda que cierto sector del kirchnerismo deja es si el magistrado está a la altura de llevar semejante investigación. 

Auge se especializó en el derecho civil en toda su carrera, a pesar de ser subrogante en los juzgados penales de Lomas. Su conexión con la Justicia data de familia: su padre y su hermano, también abogados, fueron presidentes del Colegio de Abogados en La Plata.

Su experiencia más fuerte en la vida la tuvo como soldado conscripto en la Guerra de Malvinas en 1982. Luego, en 1987, fue el primero de la familia en llegar al Poder Judicial, donde se desempeñó en gran parte de su carrera en Lomas de Zamora. Primero como secretario letrado y luego como juez en el Juzgado Federal N°3 en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo, donde está desde 2008. No obstante, también concursó para otros cargos en el derecho penal. 

Según definió hoy el abogado de Pablo y Hugo Moyano, sindicalistas también víctimas del espionaje, Auge tiene "una oportunidad histórica. Nunca se descubrió tanto velo sobre el aparato de inteligencia. Un juez no va a desaprovechar un momento histórico como este que podría ser recordable y memorable cómo la Argentina pudo descubrir y desnudar el aparato del espionaje en el país", añadió Daniel Llermanos.

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