Fernando Marconi, el principal sospechoso de los asesinatos de los hermanos Leonardo y Marcelo Massa en Cañuelas, se entregó ayer en los tribunales de La Plata y fue remitido, en calidad de ‘aprehendido‘, a la Fiscalía de Cañuelas para ser indagado hoy por el doble homicidio.

Sin abogados ni conocidos, Marconi de 36 años, se presentó ayer, a las 4 de la tarde ante el juez federal de La Plata Guillermo Atencio quien, de inmediato, llamó al fiscal de Cañuelas, César Robatto, para informarle de la situación y preguntarle si había motivos para detenerlo. Con la respuesta afirmativa del fiscal, Marconi se dejó colocar las esposas y fue llevado por personal de la DDI La Plata hacia la ciudad de Cañuelas para ser indagado hoy a las 11.

Marconi estuvo preso durante seis años en la prisión de Olmos por un robo a mano armada en donde Marcelo Massa fue víctima y testigo del robo en donde forcejeó con uno de los delincuentes, le sacó la capucha e identificó a al actual detenido. De acuerdo con lo que relatan los allegados de las víctimas, el ladrón era Marconi, quien terminó condenado y, según las versiones, juró vengarse. Según relatan los allegados de las víctimas, el ladrón había salido de prisión hace unos días y Marcelo habría recibido amenazas.

Aun no está claro si el sospechoso se inculpará de la matanza o si se puso a disposición de la Justicia como una forma de desvincularse. Ayer el propio fiscal Robatto había admitido que se estaban analizado varias hipótesis, entre ellas la que apuntaba a Marconi, cuya casa fue allanada el último domingo un rato después del crimen y donde se encontraron papeles de una moto y restos de una campera quemada. Y anoche, luego de la aprehensión del sospechoso, el fiscal insistió en esa hipótesis: ‘Me suena más a un ajuste de cuentas que a un robo y le tomaremos declaración‘, aseguró.

Con dolor e impotencia, el pueblo de Cañuelas enterró por la mañana los restos de los hermanos Massa, asesinados en la noche del domingo en su comercio y cuyo homicidio provocó una conmoción social que llegó a copar la sede municipal exigiendo “Justicia y seguridad”. Un momento de gran emoción se vivió en la puerta de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, donde la gente rindió homenaje a los hermanos con aplausos que se extendieron durante minutos. Al salir los féretros de la iglesia, comenzaron los aplausos, que se prolongaron ininterrumpidamente hasta el momento en que partieron los vehículos con sus restos al cementerio local. Luego los restos de los Massa fueron inhumados en la necrópolis de Cañuelas. (DyN)