El extitular de la Cámara Argentina de la Construcción, Carlos Wagner, aportó datos de vital importancia a la causa que investiga el pago de coimas durante los gobiernos kirchneristas, desencadenada por los cuadernos del chofer Oscar Centeno.

 

Wagner declaró como arrepentido en la causa que lleva adelante el juez Claudio Bonadio, y aseguró que tanto el ministro de Planificación Federal de los Kirchner, Julio De Vido, como la propia Cristina Fernández de Kirchner sabían de los pagos ilegales que recolectaba Baratta, según indicó el diario Clarín.

 

En Comodoro Py descartan que Enrique Pescarmona no esté detenido solo porque todavía está en el exterior. Un exfuncionario K dijo que los "aportes" de los empresarios iban a manos de Juan Carlos Mazzón, el histórico operador que financió a media clase política mendocina.

 

Un informe del periodista Nicolás Wiñazki señala que Wagner aseguró que parte de las ganancias que las empresas conseguían gracias a los contratos millonarios de obra pública volvía a los Kirchner a modo de coimas o sobornos para poder continuar formando parte de ese "club" de beneficiados y beneficiarios.

 

Según los investigadores, Wagner dijo que Cristina estaba al tanto de todo lo que pasaba y hasta sabía al detalle de cómo marchaba la "recaudación" entre empresarios que ejecutaban Baratta y otros.

 

El viernes, el exjefe de la Cámara de la Construcción pasó esas cuatro horas frente al fiscal Carlos Stornelli detallándole cuál había sido rol en la llamada "cartelización" de la obra pública. Siempre según su versión, a la que los investigadores consideran verosímil y comprobable y en parte comprobada, las constructoras que ganaron licitaciones de obra pública durante la era K estaban adjudicadas de antemano y todos los participantes de esos procesos administrativos lo sabían.