La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el fenómeno de El Niño en el hemisferio sur podría alcanzar su mayor intensidad en diciembre de 2026 y comienzos de 2027, con posibles consecuencias para todas las zonas que estén cercanas a los principales ríos del país.
Sin embargo, especialistas advierten que este escenario es posible que se prolongue hasta el otoño del próximo año.
El impacto dependerá de cómo se den las precipitaciones y de la evolución de las condiciones meteorológicas.
Cuáles son las provincias que podrían recibir más lluvias
El Litoral y el Noreste argentino aparecen como las regiones con mayor probabilidad de registrar precipitaciones.
Según proyecciones meteorológicas, las zonas más expuestas son:
- Misiones y Corrientes: podrían registrar precipitaciones abundantes, con riesgo de crecidas en los ríos Paraná y Uruguay.
- Entre Ríos: las precipitaciones podrían afectar distintas localidades cerca del río o zonas rurales.
- Chaco y Formosa: también se podrían ver afectados por aumento de lluvias, especialmente en el este.
Qué otros riesgos puede provocar El Niño
Este seguimiento preventivo también alcanza a la provincia de Buenos Aires y a la Ciudad de Buenos Aires, no necesariamente con inundaciones pero requieren atención ante posibles episodios climáticos intensos.
Los ministerios de salud locales intensifican las medidas de prevención contra enfermedades transmitidas por mosquitos, cuyo aumento puede verse favorecido por la humedad y las lluvias, especialmente en las ciudades cercanas a los ríos.
Una sanjuanina creó una mochila de emergencia
Ante la preocupación por las posibles consecuencias del fenómeno de El Niño, una sanjuanina decidió transformar la prevención en una propuesta concreta. Se trata de Teresa Aballay, quien creó la "Mochila de Emergencia 72hs", un equipo que reúne elementos esenciales para afrontar distintas situaciones críticas y estar preparados ante una eventual evacuación.
La mochila está organizada en cuatro kits que contienen insumos de primeros auxilios, herramientas y equipamiento, alimentos y documentación familiar. La idea es que cada persona pueda tener en un solo lugar los recursos básicos para responder ante una emergencia y transportarlos con facilidad si necesita abandonar su vivienda.
La iniciativa contempla también aspectos que pueden resultar fundamentales durante una contingencia, como contar con información médica de cada integrante de la familia, números de contacto y documentación personal protegida.