26 de agosto de 2026 - 08:52

Argentina lidera el ranking de morosidad en América Latina: qué hay detrás del dato

El 7,3% de los préstamos al sector privado está en situación irregular, más del doble del promedio regional. Además, Argentina tiene el menor nivel de crédito en relación con su PBI.

Argentina quedó al frente del ranking de morosidad crediticia de América Latina, con el 7,3% de los préstamos al sector privado en situación irregular, según datos correspondientes al primer trimestre de 2026 recopilados por la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban). El porcentaje más que duplica el promedio regional, ubicado en 2,78%.

El dato refleja uno de los principales problemas que atraviesa el sistema financiero argentino: mientras una proporción elevada de los créditos presenta dificultades de pago, el país también se encuentra último entre las economías analizadas en cuanto al volumen de financiamiento bancario respecto de su tamaño.

Argentina, primera en morosidad y última en crédito

El relevamiento incluyó a 16 países latinoamericanos y mostró una marcada diferencia entre Argentina y el resto de la región. La cartera irregular argentina alcanza el 7,3%, mientras que el promedio regional se ubica en menos de la mitad de ese nivel.

La situación adquiere otra dimensión al observar el indicador de crédito sobre PBI. En este caso, Argentina registra apenas un 14,3%, el porcentaje más bajo de los países incluidos en el ranking, frente a un promedio regional del 47,3%.

Es decir, el sistema bancario argentino no solo presenta una elevada proporción de préstamos con dificultades de pago, sino que además tiene una participación relativamente pequeña del crédito en la economía.

Qué pasa con las deudas en Argentina

El deterioro de los pagos también se refleja en otros segmentos del sistema financiero. De acuerdo con datos del Banco Central procesados por la consultora 1816, la morosidad de las entidades no bancarias llegó al 33% en junio de 2026, muy por encima del 7,6% registrado por los bancos en ese mismo período.

La diferencia está relacionada, entre otros factores, con el fuerte crecimiento del financiamiento otorgado por entidades no bancarias y fintech, que concentra una parte importante de los créditos destinados al consumo.

En el sistema bancario tradicional, por su parte, casi dos tercios de los préstamos en situación irregular —unos $14 billones— se encuentran dentro de las entidades bancarias.

Un sistema con poco crédito

El bajo nivel de crédito también representa una particularidad histórica de la economía argentina. Con un ratio de apenas 14,3% del PBI, el financiamiento bancario tiene un peso considerablemente menor que en otros países de la región.

El contraste entre alta morosidad y bajo nivel de crédito plantea un desafío para la recuperación del financiamiento: los bancos enfrentan mayores riesgos de incumplimiento mientras una parte importante de la economía continúa teniendo un acceso limitado a los préstamos.

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