Las autoridades migratorias de Argentina y Brasil ratificaron una medida estricta sobre los controles fronterizos destinada a todos los viajeros que utilicen el pasaporte como documento de viaje. Aquellos ciudadanos que tengan el documento vencido, dañado o próximo a expirar no podrán ingresar al país y se les negará el paso en las fronteras.
Qué exigen los controles migratorios
Si bien los ciudadanos pertenecientes al bloque del Mercosur cuentan con la opción de circular entre ambos países portando únicamente el Documento Nacional de Identidad (DNI) físico y en perfecto estado, aquellos turistas nacionales o extranjeros que opten por el pasaporte deben cumplir rigurosamente con las normativas internacionales de vigencia.
Entre los puntos clave que remarcan los organismos de control se destacan:
Vigencia mínima: El pasaporte debe contar con los meses de validez requeridos (generalmente un piso de seis meses según el origen y destino) para cubrir la totalidad de la estadía prevista.
Estado físico impecable: Se rechazarán de manera automática aquellos documentos que presenten roturas, tachaduras, hojas desprendidas, manchas o datos ilegibles.
Cero tolerancia digital: No se aceptan constancias de trámites en curso, denuncias de extravío ni versiones digitales exhibidas a través de aplicaciones móviles en los puestos de control terrestre o aéreo.
Recomendaciones para los viajeros
Ante la proximidad de los fines de semana largos y la planificación de vacaciones, las carteras de Migraciones aconsejan revisar con meses de anticipación el estado de la documentación obligatoria. Un descuido con la fecha de caducidad del pasaporte no solo derivará en el rechazo inmediato en el paso fronterizo, sino que también impedirá el abordaje en los counters de las aerolíneas antes de iniciar el vuelo.